domingo, 15 de octubre de 2017

"Origen" (Dan Brown)


"Robert Langdon, profesor de simbología e iconografía religiosa de la universidad de Harvard, acude al Museo Guggenheim Bilbao para asistir a un trascendental anuncio que «cambiará la faz de la ciencia para siempre». El anfitrión de la velada es Edmond Kirsch, un joven multimillonario cuyos visionarios inventos tecnológicos y audaces predicciones lo han convertido en una figura de renombre mundial. Kirsch, uno de los alumnos más brillantes de Langdon años atrás, se dispone a revelar un extraordinario descubrimiento que dará respuesta a las dos preguntas que han obsesionado a la humanidad desde el principio de los tiempos y que podrían acabar, a su vez, con todas las religiones"







¿De dónde venimos?, ¿hacia dónde vamos?, ¿quién o qué nos puso aquí?, ¿encontraremos algún día las respuestas a estas preguntas?. Nuestra especie es curiosa, no hay duda,  siempre hemos necesitado saber quienes somos y darnos sentido a nosotros mismos. Puede que lo que nos mueva no sea más que ganas de saber, o tal vez necesitemos sentirnos menos solos en una inmensidad que apenas conocemos. Sea como sea, durante milenios hemos dado una variedad de respuestas a esas preguntas que nos rondan; a veces hablamos de un dios y otras de una casualidad científica, pero siempre ha habido una hipótesis. Algún día podremos saberlo con certeza, pero por el momento me temo que sólo podemos esperar y buscar... sobre todo buscar. 


Al igual que muchos otros antes que él, Edmond Kirsch se ha preguntado numerosas veces por el origen y destino del ser humano. Está convencido que los discursos religiosos no son más que eso, discursos, y sabe que descubrir la verdad sobre nuestros orígenes podría acabar con algo que él considera una lacra en nuestra especie. Ha dedicado todo su esfuerzo e inteligencia a la búsqueda de esas respuestas y, cuando finalmente las encuentra, sabe que va a compartirlas con el mundo le pese a quien le pese. Para ello organiza un evento multitudinario al que invita a su antiguo profesor, y buen amigo, Robert Langdon. El Museo Guggenheim Bilbao está expectante ante las promesas de Kirsch y su artístico discurso cuando el caos se desata ante la impotente mirada de Langdon, que no llega a tiempo para impedir la tragedia que sucede ante él.

"Robert Langdon ha tenido suficientes aventuras para toda una vida", eso fue justo lo que pensé cuando acabé de leer la nueva novela de Dan Brown. Ese pobre personaje siempre se ve envuelto en multitud de peligros sin haber decidido meterse en ellos previamente. Tras cinco libros empiezo a sentir un poco de pena por él, pero disfruto tanto con sus historias que me temo que va a tener que seguir sufriendo durante bastante tiempo más. Y es que yo soy una de esas lectoras que acude a la librería el mismo día en el que un nuevo libro de este autor se pone a la venta, y se lo lee en apenas dos días. 


Los libros de Dan Brown tal vez no vayan a pasar a la historia, ni contengan mensajes que impacten y cambien la vida de sus lectores. Pero si hay algo que se le debe reconocer a este escritor es que tiene una gran habilidad para conseguir que, en un libro de 600 páginas, no haya ni una sola que resulte aburrida. Es probable que alguno de vosotros me diga que eso no es así, que a vosotros no os pasado lo mismo, pero yo os puedo asegurar que, en mi caso, prácticamente todos los libros de este hombre me han atrapado de una manera tan absorbente que me resulta muy difícil dormir si estoy leyendo uno de ellos. Son lecturas que recomiendo muchísimo a todas aquellas personas que quieran leer un libro entretenido, lleno de acción y en el que se pueda aprender un poco de historia y simbología (siempre teniendo en cuenta que entre los datos reales, Dan Brown mezcla muchos datos ficticios que apoyan la historia, pero que pueden confundir al lector y hacerle creer cosas que no son ciertas). 

Es necesario decir que, pesar de la extensión de "Origen", el ritmo de la lectura es bastante ágil  y el libro se hace más corto de lo que en realidad es. Esto se debe en buena medida a la estructura a la que responde, que es la misma que Brown utiliza en todas sus novelas. Consiste en un grupo más o menos amplio de personajes que están repartidos en distintas tramas que, juntas, dan lugar al argumento central del libro. Los capítulos están organizados de tal forma que las tramas se van intercalando y si quieres saber como continúa una, necesariamente tienes que leer al menos dos o tres capítulos más que corresponden a las otras tramas. Ésto, que podría hacerse pesado y molesto en otros escritores, consigue amenizar la lectura y hacerla más adictiva, ya que te encuentres en el capítulo que te encuentres siempre va a suceder algo importante que te impulsa a seguir leyendo. 


Con respecto a la ambientación, he de decir que tenía un poco de miedo cuando empecé a leer, ya que escribir sobre un país en el que no se vive puede ser muy complicado y es sencillo cometer errores en cosas muy básicas. Dado que este libro se ambienta en España, era inevitable que pusiese más atención en ese aspecto. He de decir que, desde mi punto de vista, Brown no ha cometido ningún error especialmente llamativo, o al menos no uno del que yo fuese consciente. Sí es cierto que me impactó bastante esa imagen católica y monárquica que se da de este país, como si la religión y la familia real fuesen más importante para nosotros de lo que realmente son. Pero lo cierto es que no estoy del todo segura de si esa es, o no, la imagen que damos hacia el exterior, ya que he conocido a personas de otros países que sí que tenían esa idea sobre nosotros. Sea como sea a mí me llamó la atención y considero que es una imagen un poco exagerada, aunque necesaria para el argumento de la novela. 

Por otro lado, Brown no se arriesga demasiado a dar su opinión o simplemente mostrar la situación social/política de España en la actualidad, de hecho ésta es casi inexistente y las pocas opiniones que hay son muy neutrales. Sin embargo, sí hay un momento en el que transmite su opinión y ésta podría molestar a las personas más susceptibles, a las que no les agrada que un profesor estadounidense nos tenga que decir la verdad que nosotros mismos nos negamos. Me refiero a la pasividad que hay actualmente con todo lo relacionado al franquismo y a la pasmosa facilidad con la que hemos olvidado una parte tan importante de nuestra historia. Hay a quien le va a molestar estos comentarios en el libro, pero yo estoy totalmente de acuerdo con ellos y los aplaudo. 


En general, la novela me ha encantado y me ha resultado muy buena lectura. Aunque he de admitir que por momentos se me hizo un tanto predecible, pero esto es debido a que tras haber leído los otros seis libros que componen la bibliografía de Brown, es sencillo darse cuenta de cuál es su estilo y sus giros argumentales favoritos. Creo que para un lector nuevo de este autor, va a ser una novela bastante inesperada, pero que para lo que ya tenemos una experiencia previa con él no nos va a aportar nada especialmente nuevo. De todas formas, es una novela que se disfruta mucho, que sigue teniendo giros que nos sorprenden incluso a los más habituales y que da que pensar en algunos momentos. 

Lo que más me ha gustado. Winston. Simple y llanamente el "personaje" de Winston me ha encantado y me ha hecho reír muchísimo. Normalmente ese tipo de cosas/personajes no me gustan especialmente, pero en este caso creo que está construido de una manera muy interesante y que ha conseguido convencerme incluso a mí. En general casi todos los personajes que salen en este libro me han gustado mucho, algunos ya forman parte de mis favoritos de Brown, aunque he echado en falta algo más de profundidad en alguno de ellos. 

Lo que menos me ha gustado han sido dos cosas. En primer lugar que, a veces, Brown subestima a sus lectores repitiendo continuamente datos que no son necesarios para que no los olviden. Por poner el ejemplo más claro, a lo largo de la novela debió repetir al menos unas siete veces que su protagonista tiene memoria eidética, cuatro de ellas en las 200 primera páginas. Realmente no era necesario ser tan insistente con este dato, ya que no es importante ni es tan difícil de olvidar, y lo único que consigue es terminar cortando el ritmo de lectura. En segundo lugar, echo de menos la importancia que tenían los enigmas y códigos históricos en sus anteriores libros. 

En resumen, tal vez "Origen" no sea mi novela favorita de Dan Brown, pero sí que la he disfrutado muchísimo y os la recomiendo tanto a los lectores habituales del escritor como a los que no lo sois. Son al menos 600 páginas pero os aseguro que se hacen muy ligeras y en muy pocos momentos (ninguno) aburridas. 




"- Edmond Kirsch, supongo- dijo el obispo en cuanto Kirsch descendió del vagón. 
- El mismo- afirmó éste sonriendo y extendiendo un brazo para estrechar la huesuda mano de su anfitrión-. Obispo Valdespino, quiero agradecerle que haya hecho posible este encuentro.
- Y yo aprecio que usted lo solicitara.- La voz del obispo, clara y penetrante como el repique de una campana, era más fuerte de lo que Kirsch había esperado-. Los hombres de ciencia no suelen acudir a nosotros en busca de consejo, y menos todavía los de su relevancia". 

sábado, 14 de octubre de 2017

Top de libros de mi infacia


¡¡Buenas días, lectores!! Estos días he tenido un ataque de nostalgia y he estado buscando todas esas maravillosas lecturas que marcaron mi infancia y que me hicieron soñar de tantas maneras distintas. Sé que hay muchos libros que se han quedado en el olvido con el paso de los años, pero he intentado recordar los máximos posibles para poder compartirlos con vosotros y ver si coincidimos en alguno. La clasificación de los libros obedece al orden cronológico en que recuerdo haberlos leído. Y el que ocupa el primer lugar es...



1. "El dragón de Jano" escrito por Irina Korschunow




Siempre he amado los libros, incluso antes de aprender a leer, es algo que viene de familia. De hecho, no soy capaz de recordar una época en la que no tuviese algún cuento entre manos, aunque me tuviese que inventar lo que ponía en ellos. "El dragón de Jano" no fue el primer libro que leí, pero sí el primero que marcó mi vida. No puedo describir con palabras lo que este libro significa para mí, la cantidad de emociones que me trae cuando veo su portada. Durante mi búsqueda de estos días no recordaba cual era su título, pero no me rendí sabiendo que tarde o temprano tendría que encontrarlo. Cuando por fin sucedió se me escaparon las lágrimas ante la cantidad de recuerdos que trajo consigo. Pude recordar perfectamente la noche que mi madre puso el cuento en mis manos y me dijo que la avisase cada vez que acabase un capítulo para decirle que había pasado en él. No sé cual era el objetivo al pedirme eso, pero sí sé que enseguida se arrepintió, ya que devoré un capítulo tras otro sin tomarme apenas tiempo entre ellos. 

"El dragón de Jano" es la historia de un niño con sobrepeso que tiene que soportar constantemente las burlas de sus compañeros de clase, hasta que un día traza el dibujo de un dragón en la arena y, para su sorpresa, éste cobra vida. Todo cambió en ese momento para él... y también para mí. Sé, sin lugar a dudas, que si tuviera que echar la vista atrás y señalar el libro que lo empezó todo, sería éste. 



2. "Aniceto, el vencecanguelos" escrito por Consuelo Armijo




"Aniceto, el vencecanguelos" no tardó mucho tiempo en llegar a mi vida después del impacto de "El dragón de Jano". Si bien no me llegó a enamorar tanto como el anterior, la historia de este miedoso niño con el que todo el mundo se mete me llegó al corazón. Capítulo tras capítulo Aniceto se esfuerza por vencer sus miedos y convertirse en una persona distinta y más valiente a la que es al comienzo de la historia. No recuerdo mucho de mi experiencia con este libro, pero sí recuerdo que me gustaba releerlo y ver como Aniceto se enfrentaba a todo y a todos. 




3. "Los cinco" escrito por Enid Blyton



Y pronto llegamos a la primera gran saga de mi vida. Antes de "Harry Potter", antes de "Vampiratas", estuvo otra serie de libros que marcó un antes y después en mi vida. 21 libros que narraban las sorprendentes aventuras de cuatro niños y un perro que se enfrentaban a ladrones y contrabandistas que ni siquiera la policía conseguía capturar. "Los cinco" es una colección que va pasando de una generación a otra y de la que, muy probablemente, todos hayáis escuchado hablar alguna vez. Yo estaba, literalmente, obsesionada con estos libros. Fueron mis padres los que se empeñaron en comprármelos y nunca podré agradecérselo lo suficiente. 

Recuerdo perfectamente el primer libro, "Los cinco y el tesoro de la isla", y de cómo consiguió provocar algo que muy pocas veces se ha repetido desde entonces. Estaba sentada en el asiento trasero del coche de mi padre, leyendo las primeras páginas del libro, y entonces me metí tanto en la historia que terminé olvidando dónde me encontraba. Aún me veo saltando sobresaltada por culpa de la bocina de un coche y asustarme al no ser capaz de entender dónde estaba. Cada libro que ha caído en mis manos desde entonces lo he leído con la esperanza de que esa experiencia se repitiese. No hace falta deciros que es una búsqueda que aún no ha terminado. 



4. "Todos mis monstruos" escrito por Thomas Brezina




Por supuesto, "Los cinco" sólo fue el inicio de mi historia con las sagas. Tras ese grupo de amigos llegó otro un tanto peculiar: "Todos mis monstruos". Cómo iba a esperar Max, ese niño protagonista de diez años, que aquel día en el parque de atracciones, su vida cambiaría cuando descubriese la guarida del último grupo de monstruos que, supuestamente, existe. "Todos mis monstruos" fueron 10 libros que marcaron fuertemente mi infancia y de cuyos tomos no podía separarme bajo ningún concepto. Me gustaban tanto las aventuras que vivían y los personajes, que muchas veces soñaba con encontrar a ese grupo de monstruos y hacerme su amiga. Estoy casi segura de que incluso me inventaba historias nuevas sobre ellos. Además, ésta no fue sólo una de las primeras sagas de mi vida, sino que en sus páginas se encontraba también uno de mis primeros grandes amores: el pequeño Frankesteinete, cuya foto podéis ver a la derecha. Ya entonces me gustaban los chicos listos y sacados de otro siglo, hay cosas que no cambian. 



5. "El pequeño vampiro" escrito por Angela Sommer-Bodenburg




"El pequeño vampiro", la tercera gran saga de mi infancia y la que más dolores de cabeza le dio a mi padre durante años. Y es que yo, antes de conocer la existencia de estos libros, me había enamorado perdidamente de la película que lleva el mismo nombre y que se estrenó en el año 2000. Mi obsesión llegó a tal punto que cada fin de semana, cuando mi padre y yo íbamos al videoclub, siempre le rogaba que me dejase alquilarla una vez más. La costumbre se hizo tan repetitiva que la dueña del local ya me tenía preparada la película cada vez que entraba. Imaginaros lo que sucedió cuando descubrí que habían sacado la idea de una saga de libros. Durante muchos años "Los cinco", "Todos mis monstruos" y "El pequeño vampiro" fueron las sagas de libros más importantes para mí. 



6. "Matilda" escrito por Roald Dahl



Todos conocemos este libro, o, al menos, su película. No hay mucho que pueda decir de él que no conozcáis ya y no hay ninguna duda de que es un libro muy recomendado para todas la edades. A mí me gustaba muchísimo cuando era pequeña, porque me identificaba mucho con la pasión de Matilda por libros. Sin duda, es una historia que leí varias veces por aquel entonces y que me gustaría releer ahora que tengo más edad y una visión distinta del mundo. 



8. "Superlópez" escrito por Jan y Efepé




Cuando era pequeña los cómics me encantaban: "Zipi y Zape", "13- Rue del Percebe", "Las witch", "Las Winx", etc. Prácticamente me leía todos los que caían en mis manos. Sin embargo, sin saber muy bien como, con el paso del tiempo fui perdiendo esta costumbre hasta llegar a un punto en el que no leo cómics, ni tengo ni idea de lo que destaca dentro de ese género. Es una situación que me encantaría solucionar, y tengo la esperanza de poder hacerlo, pero por el momento lo único que sé de cómics es lo que leía de pequeña. Y, cuando echo la vista atrás, las historietas que sin duda destacan son las de "Superlópez"

Esta parodia de Superman retrata al superhéroe más torpe del planeta. Al pobrecito mío todo lo salía mal, pero lo que yo me reía con él no tiene nombre. Sus desventuras me gustaban tanto que cada poco tiempo acudía a la biblioteca del colegio para coger alguno de los pocos tomos que tenían de la colección y la leía una y otra vez. La verdad es que me gustaría poder volver a leerlos, ya que me consta que llegaron a tener bastante carga social en sus historias. 



9. "Witch" escrito por Elisabetta Gnone, Alessandro Barbucci,y Barbara Canepa




No sé si los que me leéis nacisteis muy pronto o muy tarde para haber caído en la fiebre "Witch", pero si sois de mi época recordaréis la obsesión que muchas niñas llegamos a tener por esta saga de cómics. Yo particularmente la adoraba. Me encantaban las tramas, los personajes, la magia... seguí esta saga durante muchos años, hasta que me hice demasiado mayor para ella, pero sigo recordándola con mucho cariño. Ese grupo de amigas, con personalidades y orígenes distintos, que tienen poderes basados en los cuatro elementos de la naturaleza y que se enfrentan a villanos de lo más variados me hicieron soñar durante mucho tiempo. Al igual que me pasaba con "Todos mis monstruos" llegué a inventar mis propias historias sobre ellas y pasaba tardes enteras jugando a que era una más del grupo. También recuerdo que mis personajes favoritos eran Cornelia y el Oráculo, y que tenía una réplica del collar de Kandrakar que no me quitaba nunca. No hay duda de que fue una de las sagas que marcó mi infancia. 



10. "Manolito gafotas" escrito por Elvira Lindo




La primera vez que leí a "Manolito gafotas" lo hice porque era una lectura obligatoria en el colegio, y fue una de las mejores lecturas que el profesorado pudo haber escogido. Nunca había oído hablar de esos libros, pero en cuanto leí el que nos había asignado me obsesioné. Ya no recuerdo mucho de las historias ni de los personajes, pero tengo un buen recuerdo de ellos y de lo divertidos que eran los libros. Además, creo que había una serie de televisión, o unas películas que yo veía con mis padres cuando era pequeña. No lo sé, no me acuerdo bien, pero voy a buscarlo y, quien sabe, tal vez me anime a volver a leer alguno de los libros. 



11. "Harry Potter" escrito por J.K. Rowling




Probablemente ya os estaríais preguntando donde se encontraba la saga de "Harry Potter" en esta lista y cómo era posible que aún no apareciese. La razón por la que está casi al final de esta entrada, es porque esta saga abarcó tanto el final de mi infancia como toda mi adolescencia, por lo que he preferido ponerla en esta posición aunque la empezase a leer antes que otros libros que ya he mencionado. 

"Harry Potter" es una de las sagas de mi vida. Ha sido y sigue siendo muy importante para mí, y la vuelta de ese mundo con las películas de "Animales fantásticos" me ha emocionado y ha reavivado toda esa pasión que siento por la saga. Sin embargo, tengo que hacer una confesión que nunca había hecho en este blog. Cuando esta saga empezó a ser publicada en España a mí no me gustaba nada. Y no es que la hubiese leído y mi opinión no fuera buena, es que se hizo famosa tan rápido y de una forma tan radical que automáticamente sentí rechazo hacia ella. Es una tontería, y no se pueden juzgar las cosas de esa manera, pero era tanta la sobrecarga de información que había de la saga que me aburrí antes incluso de empezarla. Esas mismas navidades mis padres me regalaron el primer libro y yo no entendía el motivo, así que se quedó en la estantería durante bastante tiempo. Sin embargo, al cabo de unos meses mi hermana me retó diciendo que nunca sería capaz de leer una saga como esa. Y yo, que soy muy consciente de que algún día moriré por un "no hay huevos", acepté el reto. Evidentemente fue entonces cuando comenzó mi obsesión. 



12. "Vampiratas" escrito por Justin Somper




Y para finalizar esta entrada, no podía dejar fuera la maravillosa saga "Vampiratas". Sí, mucho antes de la publicación de "Crepúsculo" y del boom vampírico, un escritor llamado Justin Somper ya había explorado este género dentro del ámbito juvenil y con un mundo en el que piratas y vampiros piratas se enfrentaban por el control del mar (la saga es mejor de lo que suena). Al igual que con "Harry Potter", esta saga ocupó el final de mi infancia y buena parte de mi adolescencia. 

Empezar a leer esta saga fue causa de mi padre. Unos días antes yo había quedado segunda en un concurso de relatos del colegio, y el premio era un vale para comprar al menos dos libros en una librería del barrio. Inicialmente yo sólo quería coger uno que había visto unos días antes (ni me acuerdo de cual era), pero cuando mi padre vio el de "Vampiratas, demonios del océano" me convenció para que lo cogiese también. Le hice caso a regañadientes pero resultó que mi padre tenía razón, el libro me enamoró por completo y la saga se convirtió en mi favorita, por delante incluso de "Harry Potter".  Yo amaba la saga de J.K. Rowling, la cual también era una de mis favoritas, pero "Vampiratas" tenía algo muy especial que me hechizó por completo.

El motivo por el que tantos años después estoy más conectada a la saga de Rowling que a la de Somper, se debe a que, mientras los personajes de la primera crecían con el lector, los del segundo se quedaban prácticamente en la misma edad durante los 6 libros que componen la saga. Eso se notaba demasiado, y más teniendo en cuenta que fueron sagas cuyas publicaciones duraron varios años. Además, el último libro de "Vampiratas" no supo, a mi parecer, finalizar correctamente la historia y dejó demasiados cabos sueltos. A pesar de todo, los libros de Justin Somper fueron muy, muy, importantes para mí y les guardo un gran cariño. Y por supuesto también contuvieron a uno de los grandes amores literarios de mi infancia: Lorcan Furey (digno sucesor de Frankensteinete. En serio, tengo un problema con los chicos de otro siglo)




Y estos son los libros que marcaron mi infancia y el comienzo de mi adolescencia. Me ha encantado escribir esta entrada y espero que a vosotros os guste tanto como a mí. Contadme si hemos compartido alguna lectura o cuales fueron las más importantes para vosotros. ¡¡Nos leemos!!

domingo, 8 de octubre de 2017

Noticia: trailer de "Llámame por tu nombre"


Quien haya leído la entrada que publiqué antes que ésta, sabrá que me he enamorado de un libro llamado "Llámame por tu nombre" (reseña) escrito por André Aciman. Sin embargo, lo que no llegué a comentar en esa entrada es que la novela acabó en mis manos poco después de haber visto el trailer de su adaptación cinematográfica. La cual se estrenará el 24 de Noviembre del 2017 en Estados Unidos y que ya suena fuerte para estar nominada a la próxima edición de los Oscar. 


Dirigida por Luca Guadagnino, con el guión de James Ivory, el reparto está compuesto por:

  • Timothée Chalament como Elio
  • Armie Hammer como Oliver
  • Michael Stuhlbarg como Mr. Perlman
  • Amira Casar como Annella
  • Esther Garrel como Marzia
  • Victoire Du Bois como Chiara
  • Vanda Capriolo como Mafalda
  • Antonio Rimoldi como Anchiese
  • Andre Aciman como Mounir
  • Peter Spears como Isaac





Trailer subtitulado



Trailer en español de España



En su momento me quedé prendada del trailer, y ahora que he leído el libro ese sentimiento ha aumentado y ya cuento los días para poder disfrutar esta película. Por lo que veo en este pequeño adelanto, la adaptación parece mantenerse muy fiel a la historia en la que se basa. Todas las escenas que se encuentran en él, están también en el libro por lo que, en principio, parece que convencerá a los lectores más exigentes. En mi caso sólo espero que consigan plasmar, aunque sea, una pequeña parte de la intensidad y pasión que transmite el libro, con eso me daré por satisfecha. 



¿Qué os parece a vosotros? ¿Habéis leído el libro? ¿Tenéis ganas de verla?


"Llámame por tu nombre" (André Aciman)


"En una localidad de la costa de Italia, durante la década de los ochenta, la familia de Elio instauró la tradición de recibir en el verano a estudiantes o creadores jóvenes que, a cambio de alojamiento, ayudaran al cabeza de familia, catedrático, en sus compromisos culturales. Oliver es el elegido este verano, un joven escritor norteamericano que pronto excita la imaginación de Elio. Durante las siguientes semanas, los impulsos ocultos de obsesión y miedo, fascinación y deseo intensificarán su pasión"








"Luego, una palabra, una expresión, una actitud...es el primer recuerdo que tengo de él y aún hoy puedo oírlo. Luego"... hay historias de amor que marcan de por vida, relaciones que no se olvidan y personas que, sin tener nada particularmente especial, dejan una huella imborrable en aquellos a quienes tocan. La historia de Elio y Oliver es una de ellas y yo, que no me considero una gran romántica, he caído rendida ante ella. 



Elio es chico de diecisiete años en cuya casa italiana, cada verano, se acoge a un profesor universitario joven para ayudarle en la revisión del libro o trabajo que está escribiendo. A cambio, este huésped ayuda a la familia en sus tareas culturales y comparte con ellos unos meses de convivencia que terminan creando lazos que se mantienen después. Todos los años es lo mismo, todos los años llega uno nuevo. Pero ese verano, la llegada de Oliver, un profesor de 24 años, despierta unos sentimientos en Elio que llevan mucho tiempo siendo controlados. Seremos testigos, en esta novela, de como nació esa relación y lo que sucedió con ella a lo largo de los años siguientes, desde el punto de vista de un Elio más mayor que recuerda aquellas semanas con cariño, pero también con la intensidad con la que las vivió y que aún no se ha extinguido a pesar del tiempo transcurrido. 

Si tuviese que representar este libro con una sola palabra, ésta sería, sin lugar a dudas, "intensidad". André Aciman es un escritor nuevo para mí, pero cuya forma de expresar emociones me ha impactado tanto que necesito leer el resto de sus libros para volver a experimentar lo mismo una vez más. La novela está contada únicamente desde el punto de vista de Elio, quien es un narrador muy emocional al que no le interesa tanto contarnos qué fue lo que sucedió, sino cómo se sintió.  Y esos sentimientos son tan intensos y tan profundos que embargan al lector y terminan consiguiendo que se contagie de ellos y no pueda dejar de leer, porque si lo hace entonces no sabrá que sucederá con esas emociones que están creciendo cada vez más, tanto en el libro como fuera de él.


"Llámame por tu nombre" es una novela de amor con dos protagonistas sumamente inteligentes que comparten un verano lleno de historias italianas, arte, escritores clásicos y pasión. Una pasión que bebe de ese arte que admiran y de esos escritores que estudian junto a la piscina en las tardes de sol. Para aquellos que tengáis conocimientos sobre estos aspectos de la historia cultural italiana, podréis disfrutar también de multitud de referencias a cuadros y libros clásicos que los protagonistas utilizan para profundizar en sus propios sentimientos y relacionarse entre sí. Son muchas las referencias que se hacen en este aspecto, algunas son explicadas y otras muchas no. Pero eso no  dificulta la lectura para aquellos que no sabemos más allá de lo básico, ya que aunque puede desorientar un poco y no se entienden todas las metáforas, la historia sigue teniendo la misma intensidad, además de que despierta la curiosidad sobre ese arte que es tan vital en el día a día de los personajes. 

Por otro lado, un aspecto a tener en cuenta es que este libro, es que a pesar de girar en torno a una relación homosexual, no trata temas como la homofobia o la confusión por la identidad sexual. Si bien es cierto que en algunos momentos Elio reflexiona sobre su bisexualidad y se siente desorientado al respecto, esos pensamientos se reducen a unos pocos párrafos a lo largo de una novela donde lo principal es el amor y el arte. Evidentemente, eso no significa que, implícitamente, esos temas no influyan en el comportamiento de los protagonistas, pero no son algo que destaque como trama principal en el libro. Ésto me parece un gran punto a favor ya que, aunque los libros de reivindicación son muy necesarios en la sociedad en la que vivimos, las historias de amor homosexuales que son solo eso, historias de amor, también son útiles para demostrar que la comunidad LGBTIQ puede contar muchas más cosas y lograr, junto a los libros con mensajes reivindicativos, una mayor normalización en la literatura. 


Lo que más me ha gustado ha sido la intensidad de las emociones que he sentido mientras leía la historia de Elio y Oliver. Había momentos en los que el corazón me latía tan rápido como al protagonista y que se me hacía un nudo en el estómago con cada pequeña señal que Oliver podría estar mandándole. Han sido muchas las veces en las que he comentado que las historias sólo de amor, sin más tramas importantes, no suelen ser de mi gusto. Sin embargo, cuando una de estas historia está tan bien contada, con una narrativa tan bonita como ésta, tengo que dar un paso hacia delante y tragarme todas mis palabras anteriores. No me cuesta nada admitir que es un libro que me ha emocionado y que estoy segura de que releeré varias veces más en los próximos años. 

Lo que menos me ha gustado. A lo largo de la novela ha habido detalles aquí y allá que me han llamado la atención y que valoré poner en este apartado llegado el momento. Sin embargo, a medida que iba avanzando en la lectura los descartaba por no considerarlos realmente negativos. La historia de estos dos jóvenes me ha enamorado tanto que creo que he sido cegada por ella y no soy capaz de ver de manera objetiva ningún aspecto para señalar aquí. Algunos podrían considerar que el comportamiento de Elio en algunos apartados del libro es demasiado egoísta, o que las decisiones que Oliver toma en los últimos capítulos no acaban de encajar con el personaje que se nos presentaba al principio. Pero, desde mi punto de vista, esos aspectos sólo hacen que los personajes sean más complejos y profundos, y que ese supuesto egoísmo de Elio o esas contradicciones de Oliver no lo son tanto y se pueden comprender perfectamente teniendo en cuenta tanto la época en la que viven como sus respectivas edades. 

En resumen, ¿qué mejor manera de retomar la sección de reseñas que con un libro que me ha enamorado tanto como éste?. Una lectura corta, aunque no necesariamente ligera, que se lee en poco tiempo y que transporta a su lector a una intensa pasión entre dos hombres que, por mucho que se esquiven, siempre acabarán encontrándose. ¿Cómo no podría recomendarla?




"¡Luego!. Cierro los ojos, pronuncio la palabra y vuelvo a estar en la Italia de hace tantos años, caminando por la acera arbolada y viéndole salir del taxi con una camisa azulada con un estampado ondulado, con los cuellos bien abiertos, las gafas de sol, un gorro de paja y mucha piel a la vista. De repente, me da la mano, me entrega su mochila, saca el equipaje del maletero del taxi y me pregunta si mi padre está en casa. 

Puede que todo comenzase precisamente allí, en aquel instante: la camisa, las mangas remangadas, los pulpejos redondeados de su talón que se escapan de las alpargatas desgastadas, ansiosos por probar la cálida gravilla del camino que lleva a nuestra cada y preguntando con cada zancada por dónde se va a la playa"