sábado, 12 de diciembre de 2015

"La Cumbre Escarlata" (Nancy Holder, Guillermo del Toro y Matthew Robbins)


"La adaptación novelada oficial de la nueva película del aclamado director Guillermo del Toro. Ambientada en el siglo XIX, en la remota y montañosa región de Cumbria, al norte de Inglaterra, la Cumbre Escarlata sigue a la joven escritora Edith Cushing quien, como consecuencia de una tragedia familiar,  es incapaz de elegir entre el amor de su amigo de la infancia y la tentación que representa un misterioso desconocido. En un intento por escapar de los fantasmas del pasado, se encuentra de pronto en una casa que respira, sangra… y recuerda"








"La cumbre escarlata" no va a ser la película del año, las críticas son diversas y los espectadores se encuentran divididos, pero una cosa está clara: la nueva apuesta de Guillermo del Toro no ha conseguido impactar lo suficiente. Yo me encuentro en el lado de sus defensores, tal vez precisamente porque tenía las expectativas muy bajas cuando la vi pero conseguí encontrar en la película una historia que me gustó y que no resultó una total pérdida de tiempo. Con un muy buen reparto y una preciosa puesta en escena, el principal defecto que encuentro es la pobreza del guión. Si hubiesen profundizado un poco más en la historia que pretendían contar, y la evolución de los personajes hubiese estado más marcada la película habría conseguido una mayor aceptación. Pocos días antes de animarme a verla, descubrí que se acaba de publicar, de forma digital, la adaptación literaria de la película, por lo que no dudé ni un momento en conseguirla y leer la historia de la joven Edith Cushing desde una perspectiva diferente. Su versión literaria ha conseguido ofrecerme una buena parte de lo que falta en la película. 




La historia gira en torno a su protagonista, Edith Cushing, una joven escritora que desde muy pequeña ha vivido traumatizada por la aparición del fantasma de su madre, quien murió por causa del cólera, unas semanas después de su funeral. Todo lo contrario a lo que una joven de su posición y época debería ser, Edith intenta convertir ese impactante suceso en una fuente de inspiración para sus novelas al mismo tiempo que intenta hacerse un hueco en el mundo de la literatura, el cual estaba dominado principalmente por hombres. Todo su mundo cambia el día que un misterioso aristócrata inglés, Sir Thomas Sharpe, se presenta en la oficina de su padre pidiendo financiación para su ansiado proyecto. La atracción entre ambos es inmediata pero la precaria situación económica de Thomas Sharpe y el rechazo instantáneo por parte del padre de Edith ante el desconocido se interponen entre ellos. Un desgraciado giro de los acontecimientos obliga a Edith a tomar una terrible decisión, abandonar todo cuanto ha conocido, incluyendo su mejor amigo, su único apoyo, o quedarse en un mundo de dolor y recuerdos. Sin saber apenas cómo, termina viviendo en una mansión ruinosa llena de secretos y voces que susurran tras cada esquina y sin ser consciente de que el mayor de los peligros no se esconde sólo tras lo que no podemos ver. 


"La cumbre escarlata" es una historia entretenida que consigue enganchar al lector, no tanto por saber que es lo que va a suceder, ya que lo suponemos, sino por saber cómo van a reaccionar los personajes cuando todo salga a la luz. Mientras leía este libro me resultó muy sencillo sumergirme en él, sin darme cuenta de cómo pasaba el tiempo y dejando que se crease una atmósfera de misterio que envolvió toda la lectura. Llegué a implicarme mucho en lo que estaba sucediendo y a sentir un gran nerviosismo por la protagonista cuando esta se encontraba en apuros pero no había forma de que se diese cuenta. He de admitir que varias veces he llegado a pronunciar en voz alta advertencias, a pesar de saber que eso no cambiaba lo que estaba escrito, y a compartir la tristeza y ansiedad del doctor McMichael al ver como se estaban desarrollando los acontecimientos (y algún que otro suspiro cuando él aparecía). 



Como dije antes, el libro consigue cubrir una buena parte de los defectos de la película. Narrado desde varios puntos de vista, los pensamientos y sentimientos de los personajes se comparten con el lector, permitiendo que éste comprenda los motivos por los que actúan como lo hacen y facilitando que sean más cercanos emocionalmente. Me ha gustado que la escritora optase por contar la historia desde tantos ojos (Edith, Thomas, McMicheal, un punto de vista que parece ser de uno de los fantasmas...) porque nos permite conocer muchos más detalles y profundizar más en los personajes que componen "La cumbre escarlata", además de que resuelve muchas de las dudas que me quedaron tras ver la película. 

La evolución de los personajes también resulta más evidente, especialmente en los casos de Edith y Thomas, quienes sufren un radical cambio desde que comienza hasta que termina la historia, además de la fuerza que el personaje de Edith va demostrando a medida que pasan las páginas y que tiene su clímax justo al final, probando que no es el ser indefenso incapaz de protegerse a sí misma que a veces da la sensación de ser. 

Por tanto, el libro consigue cambiar esa idea que se queda tras ver la película de que los personajes no están lo suficientemente pensados o desarrollados, y demuestra que detrás de la idea de Guillermo del Toro se esconde una historia mucho más compleja de lo que parece a simple vista. Desde mi punto de vista este libro complementa la película y cubre esas lagunas argumentales que no dio tiempo a contar en su adaptación principal además de resultar muy útil para todos aquellos que, como yo, quieran saber un poquito más de lo que se esconde en "La cumbre escarlata"


Lo que más me ha gustado, los personajes, junto con algunos detalles de la historia, son lo que más me ha gustado. Es verdad que están desarrollados de forma superficial (algunos) pero todos tienen un gran potencial que se puede intuir en cada una de sus apariciones. Me gusta especialmente como interactúan entre ellos y como ninguno es lo que parece ser al comienzo de la historia.


Lo que menos me ha gustado, la adaptación está demasiado sometida a la película, por lo que en algunos momentos resulta muy cinematográfica y da la sensación de que la escritora se contiene para ceñirse a lo que los guionistas había escrito y no dar su propia versión de lo que le sucede a los personajes. A pesar de lo mucho que he disfrutado el libro me habría gustado poder leer lo que Nancy Holder habría escrito si hubiese tenido más libertad. 

En resumen, ni el libro ni la película son grandes obras que van a quedar para el recuerdo pero ambas son disfrutables, tal vez para los lectores más el libro que la película, y las recomiendo especialmente a todos aquellos que sólo busquen pasar un buen rato sin una historia demasiado intrincada. 




"Los fantasmas existen. Es todo lo que sé. Se desvanecen, junto con el pasado, como la niebla en plena luz del día...a su paso dejan enseñanzas simbólicas. Certezas simbólicas"


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