domingo, 10 de abril de 2016

"Kian" (Tijan)


"Oscuro. Misterioso. Magnífico. Amado por todas las chicas. Respetado por todos los chicos...ese era Kian Maston. Como el heredero de un imperio de mil millones de dólares, su futuro era prometedor hasta el día que él salvó mi vida. Todo cambió para ambos y allí estaba una palabra más que podía ser usada para describirlo, peligroso. La nación se enamoró de él mientras que a mí terminaron odiándome. Él fue enviado a la prisión, y en lo que a ellos respecta, eso fue por mi culpa. Fui obligada a pasar a la clandestinidad hasta hoy. Kian será liberado de la prisión, y él debería volver a ser el chico dorado que siempre debió haber sido. Yo debería seguir escondiéndome, viviendo mi vida tan normal como podría ser. Eso es lo que nosotros deberíamos hacer..."





Resulta asombroso como, en muchas ocasiones, la culpabilidad o inocencia de una persona es lo que menos importa para el resto del mundo. A veces llegamos incluso a culpar a aquellas personas que menos lo merecen porque no somos capaces de aceptar el lado oscuro de otros que son, a simple vista, perfectos. Eso fue lo que sucedió cuando Kian Maston salvó a Jordan Emory de ser brutalmente asesinada por alguien en quien ella debía poder confiar.



Un chico guapo, joven, popular y rico no podía haber cometido un crimen tan terrible como el de asesinar a otra persona, no tenía ningún sentido para la prensa así que todos los ojos se pusieron sobre la chica a la que intentó salvar, Jordan Emory. Si un joven como Kian no era capaz de hacer algo así, entonces debió ser seducido y manipulado, ¿verdad?. Odiada por todo el mundo y perseguida por los periodistas, Jordan se vio obligada a cambiar de nombre, de aspecto y de ciudad para poder escapar de las críticas y los insultos que la rodeaban, y todo por un chico al que ni siquiera conocía personalmente. Kian fue condenado a prisión y Jordan a la clandestinidad. O al menos así era hasta que tres años después el descubrimiento de que el juez que llevó el caso era corrupto, puso a Kian en libertad. De repente, Jordan volvía a ser aquella chica que tuvo que ser salvada; la vida que tanto le había costado conseguir después de aquella noche amenaza con derrumbarse cuando la prensa empieza a preguntarse dónde se encuentra ella y el equipo de abogados de Kian parece dispuesto a hacer cualquier cosa para evitar que el joven vuelva a la cárcel, incluso si eso significa convertirla en la culpable. Como si todo esto no fuese suficiente para arrastrar a Jordan al abismo, una noche cualquiera después de salir de trabajar, Kian la está esperando. Todos dicen que ella arruinó su perfecta vida, ¿también él lo cree? ¿ha vuelto para entregarla a la prensa? ¿o a vuelto para salvarla una vez más?



Decidí leer este libro para desconectar un poco y porque hacía mucho que no leía nada que no fuesen clásicos, históricos o algún que otro libro de fantasmas. Me apetecía leer una historia con dos protagonistas jóvenes y que no fuese muy larga. "Kian" con sus 257 fue la elección ideal. El argumento me llamó la atención en seguida, sentía mucha curiosidad sobre lo que había sucedido la noche en la que Jordan había sido salvada por Kian y de los motivos que podían llevarle a él a buscarla de nuevo. El estilo de escritura de Tijan no es muy rebuscado, es sencillo y directo, metiendo al lector directamente en la acción ya desde la primera página. La historia es interesante, desde el principio Jordan nos va contando poco a poco su historia y lo que sucedió la noche en la que Kian mató para poder salvarla pero sin contar toda la información de golpe, si no que la vamos construyendo con comentarios aislados, recuerdos y conversaciones. Sin embargo, sus recuerdos no son suficientes para reconstruir completamente lo que sucedió ya que sólo podemos conocer su punto de vista y, al igual que le sucede a ella, los lectores sentimos la necesidad de que se produzca un encuentro con Kian para poder saber los motivos que le llevaron a estar allí aquella noche y poder completar la historia. Los dos personajes principales tienen mucha química y se nota en todas y cada una de sus interacciones, gracias a esto su relación en ningún momento se hace forzada y en ocasiones, tal y como narra Tijan la historia, llega a ser incluso comprensible que ambos desarrollasen sentimientos el uno por el otro. Esta relación está bastante bien llevada y ha llegado a convencerme mucho más que otras que he leído. 






Lo que más me ha gustado, ha sido la premisa en torno a la que gira la historia. Cuando leí la sinopsis me llamó mucho la atención ya que me esperaba una historia en la que se explorase la linea que divide a una buena de una mala persona, ya que muchas veces (casi siempre) esta línea es muy difusa y en los libros hay una gran tendencia a mostrar personajes totalmente buenos o totalmente malos. A pesar de que en este caso los dos protagonistas quedan bastante idealizados, incluso en los momentos en los que Kian insiste en que le cuesta mucho mantener sus impulsos bajo control (cosa que no llega a quedar demostrada en ningún momento a lo largo de la historia) si me gustó que en este libro se plantea esa pregunta de qué es lo bueno y qué es lo malo. También me ha gustado mucho que se mostrase el gran poder que tienen los medios de comunicación para destruir o redimir a una persona independientemente de si son buenas o malas. 

Lo que menos me ha gustado,
 me ha faltado historia. Por un lado creo que la escritora pudo haber alargado y profundizado en la trama de Jordan y Kian. Su historia me gustó pero a veces me daba la sensación de que el libro se desarrollaba únicamente con el objetivo de dar lugar a una relación romántica entre ellos cuando era mucho más que eso. Me hubiese gustado más que se profundizase un poco en la vida de los dos personajes, especialmente en el de Kian y su estancia en la cárcel o en cómo se sentía después de haber salido, porque esos sentimientos sólo se mencionan muy superficialmente y además dando la sensación de que Kian es un hombre perfecto que simplemente cometió un grave error. Me gustaron los protagonistas pero a veces eran demasiado ideales. También he echado en falta que hubiese más tramas secundaria que completasen o reforzasen la historia ya que se trata de un libro con algunos personajes secundarios muy interesantes que podrían haber dado mucho más de sí. 

En resumen, en general "Kian" me ha gustado y ha resultado una lectura muy entretenida. Partiendo de una historia poco frecuente la escritora consigue presentarnos a dos personajes que han vivido muchas cosas y que no podrán vivir de verdad hasta que se hayan aceptado sus respectivos pasados y hayan asumido todo lo que les sucedió. Es un libro que recomendaría especialmente a aquellas personas que buscan una lectura ligera y no demasiado larga pero que entretenga hasta su última página. 



"Había abierto la segunda serie de puertas y estaba tirándola detrás de mí cuando escuché mi nombre. Me detuve a medio paso. Mi pie estaba literalmente en el aire y todo se redujo ásperamente mientras me daba la vuelta. Pensé que estaría lista, pero nada podría haberme preparado. Esto era apropiado de alguna manera. Había transcurrido una semana en la que había estado esperándolo todos los días. Levanté la cabeza, pero la visión de él delante de mí no parecía real. Pero allí estaba. Me miraba, me miraba como si conociera a la única yo que importaba, a la verdadera yo. 
-Kian"

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