sábado, 16 de abril de 2016

Serie: "The magicians"


"Quentin Coldwater es un estudiante de secundaria de Brooklyn quien, con sus mejores amigos, James y Julia, se encuentran en una escuela superior. A Quentin le gustan las historias de fantasía y por ello su saga de libros favorita es "Fillory and Further", que cuenta la historia de un grupo de niños que descubre una tierra mágica llamada Fillory. Un día, cuando va a ser entrevistado para acceder a la universidad de Princeton, accidentalmente es examinado para ingresar a Brakebills, una universidad que se especializa en magia". 








La frase "Los magos es a Harry Potter como un trago de whisky a una taza de té" dicha por George R.R. Martin me parece una frase que está condenando de dos formas distintas y negativas una trilogía y una serie de TV que, para mí, se merecen nombre propio. Entiendo el motivo por el que este escritor ha definido así la obra de Lev Grossman pero os invito a olvidar esta frase y juzgar por vosotros mismos la historia ya que, si buscáis una especie de Harry Potter, os vais a llevar un chasco porque, como mucho, hay algunos detalles similares. Si la rechazáis por el mismo motivo podríais estar rechazando algo muy diferente a lo que pensáis que os vais a encontrar y, tal vez, algo que os puede gustar. Por tanto, yo os aconsejo olvidar todo tipo de comparación ya sea Harry Potter, Narnia o cualquier otro libro de fantasía que haya tenido algún tipo de impacto en la literatura y que os limitéis a juzgar esta serie, para bien o para mal, por lo que es, es decir, "The magicians". 




La serie gira en torno a la figura de Quentin Coldwater, un joven universitario con problemas de depresión y obsesionado con los libros de magia y fantasía, especialmente la saga infantil Fillory escrita por su admirado Christopher Plover y protagonizada por los hermanos Chatwin. Estancado en ese mundo perfecto de los libros, Quentin se encuentra cada vez más aislado de la gente de su edad y más hundido en su depresión, su mejor amiga, Julia, de la cual está enamorado, le insta a abandonar los libros de Fillory y madurar. Él está dispuesto a hacerlo si eso significa no quedarse atrás, pero no está del todo convencido de que vender unos libros pueda ser suficiente para arreglar lo que está "roto" en su interior. Sin embargo, un día su mundo se pone del revés cuando se encuentra el cadáver del hombre que debía hacerle la entrevista para entrar en la universidad de Princenton, una paramédica le entrega un libro de la saga Fillory nunca antes publicado y, sin saber muy bien cómo, acaba en una universidad desconocida haciendo un examen de acceso que podría volver loco hasta al ser más cuerdo. Quentin se enfrenta entonces a una realidad en la que siempre ha querido creer pero que todo el mundo le decía que no era posible: la magia existe y él puede formar parte de ella. Así es como acaba estudiando magia en Brakebills. Sin embargo, la magia no es tan perfecta como los libros cuentan, los magos no son seres superiores y sin defectos que a veces dan la sensación de ser y el mal se manifiesta a través de la figura de un ser sin rostro y envuelto en polillas que va dejando tras de sí un rastro de sangre y cadáveres mientras busca algo que unos pocos jóvenes de Brakebills parecen, sin saberlo, tener.






El motivo por el que insisto tanto en que os olvidéis de las comparaciones es porque yo, precisamente por eso, estuve a punto de dejar pasar una serie que me ha encantado y que me ha mantenido con el corazón en un puño durante los trece capítulos que dura su primera temporada. Si he de ser objetiva, tengo que admitir que "The magicians" es una serie que se va ganando poco a poco sus seguidores. El primer capítulo no es nada del otro mundo, a mí me gustó muchísimo, pero no es la clase de primer capítulo novedoso y diferente que en seguida llama la atención, incluso a pesar de su impactante final. Sin embargo, a medida que los primeros capítulos pasan la serie empieza a mostrar su verdadera identidad y a volverse cada vez más oscura y, en algunos momentos, un poco violenta lo cual capta más la atención porque es una forma de ver la magia muy alejada de la perspectiva juvenil que normalmente este tipo de series/libros presentan. Cuando hablo de esta violencia he de explicarme un poco más para no caer en el error de daros a entender que nos encontramos ante un nuevo "Juego de Tronos". "The magicias" es una serie que llega a tratar temas muy duros y sí, temas bastante violentos, con alguna que otra escena desagradable. Sin embargo, la forma que tiene de presentar estos temas está a medio camino de lo implícito y lo explicito, mostrando lo suficiente como para dejar muy mal cuerpo en el espectador pero con suficientes sombras como para no resultar tan desagradable y chocante que algunas personas no se sientan cómodas para seguir viendo. De todas forma me gustaría añadir que esta violencia y oscuridad, a pesar de ser palpable a lo largo de toda la temporada, sólo se manifiesta en tres o cuatro momentos por lo que si es algo que os va a echar para atrás tenedlo en cuenta. En general, la serie "The magicians" me ha dado la impresión de ser muy diferente a otras cosas que he visto y ha resultado un soplo de aire fresco que espero que se mantenga igual o mejor en su segunda temporada. Los personajes están bastante destrozados, creo que ninguno se salva de tener diversos traumas, pero es muy fácil encariñarse con la mayoría de ellos y, por tanto, sufrir bastante. En general las actuaciones son bastante aceptables, no excelentes, pero mejoran mucho capítulo tras capítulo destacando algunos más que otros. 

Lo que más me ha gustado ha sido ese cambio de perspectiva. Hace tiempo que las series de fantasía se han empezado a alejar de lo juvenil y lo infantil, intentando ser lo más adultas posibles y esta serie se encuentra a medio camino entre ambas cosas, tiene momentos muy juveniles pero tiene también otros (especialmente los momentos oscuros) que son más maduros, lo cual para mí es una combinación muy buena. También me han gustado mucho los personajes, destacando a Elliot (muy poderoso, frívolo, diva...le adoro) y a Alice, aunque me hubiese gustado que profundizasen más en otros como Jane y  Marthyn Chatwin y su trama en Fillory, aunque eso seguramente quede para la segunda temporada. 


Lo que menos me ha gustado, a veces se pasan de oscuros. Los temas que tocan son reales, suceden realmente y sé que es más fácil ignorarlos que enfrentarse a ellos, pero aunque aprecio que esta serie se enfrente a ellos a veces la sensación que dejan tras ver los capítulos es muy incómoda y muy triste. La verdad es que en esos momentos estás deseando el siguiente capítulo pero también, una parte de ti, espera que se relajen un poco y no profundicen más en eso. Sé que parecen sentimientos muy contradictorios pero hay que ver la serie para entender por qué digo esto. De todas formas, y viendo como es la televisión de hoy en día, la serie es bastante "light". 

En resumen, esta serie me ha encantado, cuento los días para que se estrene la segunda temporada, para la cual vamos a tener que esperar casi un año, y recomiendo de verdad a aquellas personas que les gusta la fantasía que le den una oportunidad porque, para mí, vale mucho la pena. La serie está basada en una trilogía conocida como "Los magos" en España y escrita por Lev Grossman, por el momento yo no me la he leído y no lo haré hasta que la serie termine o se aleje mucho del argumento original ya que quiero sorprenderme con cada capítulo sin saber que es lo que va a suceder a continuación y sin conocer los puntos claves del argumento. Con respecto a la fidelidad.... no sé que deciros, tengo un amigo que se ha leído los libros y la serie le encanta, dice que mantiene la esencia de todo y que sólo cambia detalles y añade tramas para darle emoción. Otras personas no soportan la serie diciendo que no se parece en nada al libro, que lo cambian todo...supongo que depende de hasta que punto te gusta la fidelidad en argumento y detalles. Eso os lo dejo a lo que os hayáis leído la trilogía. 




"- Lo divertido de Fillory es que realmente no decides cuando ir. Él decide si lo mereces. No has escuchado, Quentin. Si sigues en ese camino, va a matarte ¿lo entiendes?.
- No, no lo entiendo...
- Deja de hablar, chico. Mira, sé que te gusta Brakebills, que sientes que por fin encajas pero ese sitio no es importante. No vas a estar allí mucho tiempo. 
- Cállate, esto es un sueño y tú eres una estudiante inglesa sacada de un libro de ficción que está atascada en mi cabeza. 
- Sabes que no lo soy. 
- Mira, Brakebills es el primer lugar que siento bueno para mí y eso no es exactamente un cuento de hadas. 
- Brakebills es un instrumento. Te sientes bien porque has empezado a avanzar hacia tu destino. Eso es todo. Deja de aferrarte. Empieza a cuestionarte. ¡Busca respuestas reales que te ayuden a luchar!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Y tú, qué opinas?...