domingo, 12 de junio de 2016

"El fantasma de la ópera" (Gaston Leroux)

"El Fantasma de la Ópera fue un misterioso personaje que aterrorizaba a los actores, directores e incluso a los espectadores que acudían a los espectáculos del célebre teatro parisino. La única persona que pudo verlo de cerca y sobrevivió para contarlo, aunque por poco tiempo, lo describió como un esqueleto vestido con un frac negro, que se cubría el rostro con una máscara y aparecía y desaparecía a placer. Este huidizo y vengativo ser tenía su hogar secreto en las catacumbas de la Ópera de París, construida sobre un lago subterráneo envuelto por la bruma. Pero llegó un día en que el fantasma empezó a salir de su escondite más de la cuenta al enamorarse de una joven corista, Christine. Este amor imposible desencadenará una de las aventuras más siniestras y evocadoras de la historia"





A pesar de ser un clásico de popularidad modesta desde sus inicios y cuyas ventas han ido disminuyendo durante el último siglo, pocos son los que no han oído hablar alguna vez de la sombra que se escondía tras las paredes de la Ópera de París. Una sombra que acechaba a las cantantes y que extorsionaba a los directores, un ser peligroso y dispuesto a hacer cualquier cosa para satisfacer sus obsesiones. Erik, el fantasma de la ópera, hizo su primera aparición el 23 de septiembre de 1909 y, desde entonces, ha seguido escondido en su palacio subterráneo, suspirando por Christine Daaé y esperando el momento para contarnos nuevamente su historia.






Todo comienza la noche en la que los señores Debienne y Poligny, los directores de la Ópera de París, ofrecen a los espectadores su última gala. Después de años trabajando tras los escenarios, la pareja de directores decide dejar la responsabilidad del teatro, y de lo que en él se oculta, en otras manos que puedan manejarlo. Esa misma noche se produce el asombroso ascenso de una joven cantante secundaria a cantante principal, asombrando a todos los presentes con una voz que, hasta ese momento, había mantenido oculta: Christine Daaé. Sin embargo, la parte más oscura de la velada se produce durante los aplausos y despedidas que colman el edificio. En el tercer sótano de la Ópera los trabajadores encuentran el cadáver un tramoyista colgado por el cuello, casi como si se hubiese suicidado. Casi, pero no del todo, porque durante años los murmullos y cotilleos han corrido por los pasillos, señalando la presencia de un terrorífico fantasma que aterroriza a los miembros de la compañía y que todos reconocen como habitante legítimo del edificio. ¿Se suicidó realmente ese hombre? ¿O fue el fantasma haciéndole pagar por un agravio? Lo que estaba claro es que pocos eran los que podían predecir que aquella noche sería el inicio de la gran tragedia que estaba a punto de suceder. La tragedia que azotaría las vidas de la joven cantante Christine, el vizconde de Chagny y el hombre que se oculta bajo el nombre del Fantasma de la Ópera.

A comienzos de este años hice una lista de doce libros que tenía muchas ganas de leer pero que al final nunca leía. Me siento orgullosa de haber sido capaz de tachar, en sólo medio año, la mitad de los títulos de esa lista y de poder reseñar hoy uno de ellos: "El fantasma de la ópera" escrito por Gaston Leroux. Como dije al comienzo de esta reseña, prácticamente todos conocemos la historia, ya sea por las gran cantidad de películas que se han hecho sobre ella, por el libro o por el boca a boca. Sin embargo, me he dado cuenta de que una gran cantidad de personas, entre las que me incluyo, conocen la historia más por el cine que por el propio libro y que son pocos los que lo han leído realmente. Por este motivo decidí incluir el libro en la lista de mis doce propósitos y esto me ha dado la oportunidad de leer una historia que, a pesar de no encontrarse entre mis grandes favoritas, me ha gustado bastante.





El estilo de Gaston Leroux puede resultar un poco complicado de seguir, sus personajes como buenos miembros del teatro que son, a veces resultan un poco melodramáticos y sus maneras de hablar pueden llegar a chocar en ocasiones. Sin embargo esto forma parte de la magia del libro y es una de las cosas que van envolviendo a lector y convirtiéndole en un personaje más que busca saber que es lo que está ocurriendo realmente en la ópera. El ritmo de narración es rápido, siempre están sucediendo cosas nuevas que amenizan la historia mientras el lector está leyendo y aparecen múltiples personajes que, en mayor o menor medida, influyen en la trama principal o dan nuevas perspectivas sobre la misma. La variedad de personajes no es excesivamente amplia pero éstos son lo bastante diferentes entre sí como para no resultar repetitivos o pesados. Si tuviese que destacar a mis personajes favoritos esos serían, sin lugar a dudas, los dos hermanos: el vizconde de Chagny y el conde Philippe porque, a pesar de las escasas apariciones del segundo, me pareció que entre ellos había una relación muy bonita que podría haber tenido un mayor protagonismo el libro ya que tiene cierto peso en la trama principal.


Lo que más me ha gustado, esto lo he tenido claro incluso mientras leía el libro, ha sido el personaje de Raoul, el vizconde de Chagny. Me ha gustado muchísimo este personaje porque es bastante diferente al rol de protagonista masculino al que estamos acostumbrados en la literatura. Normalmente, no siempre, los protagonistas masculinos son personajes fuertes, duros, valientes que no expresan abiertamente sus sentimientos y aún menos su sufrimiento. Sin embargo, Raoul, quien también es un personaje muy valiente, no comparte el resto de las características que tienen estos héroes literarios. El vizconde de Chagny es un joven muy delicado y muy sensible que no contiene sus sentimientos cuando éstos le desbordan. Es un personaje que no teme llorar cuando lo necesita y esto me ha gustado porque le ha hecho más humano y porque no es tan sencillo encontrar un hombre en la literatura que llore. Aplaudo que Gaston Leroux haya creado un personaje como este porque, del mismo modo que me gusta que haya todo tipo de mujeres en los libros y que se rompan los roles tradicionales con ellas, también me gusta que se haga lo mismo en el caso de los hombres. No todos los hombres tienen que ser duros y no todas las mujeres tienen que ser delicadas. Hay hombres que son valientes y duros, otros que son valientes y sensibles, otros que no son "valientes", es decir, que no tienen por qué lanzarse a una situación peligrosa de cabeza y sin dudar ni un segundo...lo mismo sucede con las mujeres, hay de todos los tipos. Por tanto, lo que más me ha gustado en este libro es que aquí se rompe  un estereotipo de género y creo que es muy importante que se sigan rompiendo y que se muestren personas de todo tipo en la literatura, más allá de ser hombre o mujer, porque es un paso más para eliminar los estereotipos de sociedad real en la que vivimos.







Lo que menos me ha gustado ha sido lo mucho que me costó leer algunas partes de este libro. Sin embargo, creo que esto se debe más a la terrible edición que compré que a la escritura del autor. Mi ejemplar del libro, el cual no es el que he puesto en esta entrada, está plagado de errores, de palabras mal escritas, de palabras omitidas y de falta de espacios entre algunas de ellas. Normalmente no soy nada puntillosa en este sentido pero mi libro tenía tal cantidad de estos errores que era imposible leer bien. No sé si esto fue lo que causó que la narración me pareciese demasiado liosa y rebuscada, probablemente así fuera, pero hubo momentos en lo que me llegué a plantear dejar de leer por mucho que me gustase la trama. Quitando esto, si tuviese que señalar otra cosa que no me acabase de convencer es que, para mí, falto información sobre el pasado del fantasma de la ópera. Muchas de mis preguntas se quedaron sin respuesta ya que, a pesar de que el autor nos hace un resumen de su vida al final del libro, hubo muchas cosas que quedaron en el aire. Por ejemplo, cuál era su enfermedad o detalles que nos ayudasen a comprender un poco más porque había llegado a ser un hombre tan cruel y despiadado. Entiendo que el fantasma es como es porque durante toda su vida no han dejado de decirle que es un monstruo y que, por tanto, se terminó convirtiendo en aquello que los demás decían que era, pero me hubiese gustado poder saber un poco más de él y comprenderle más allá de la mera compasión que inspiraba al final del libro.

En resumen, "El fantasma de la ópera" es un libro entretenido que nos muestra personajes que valen la pena conocer y una historia que, si miras más allá de lo que el escritor cuenta, da mucho en lo que pensar. Tal vez no me haya impresionado tanto como otros libros que he leído pero se lo recomiendo a todo aquel que sienta un poco de curiosidad porque es una lectura que ofrece una historia diferente y personajes con los que es muy fácil encariñarse. Espero que si le dais una oportunidad os guste como a mí. 





"- ¿Por qué no vuelve a su casa?...¿qué ha hecho durante estos quince días?...¿qué historia es esa del Ángel de la música que me ha contado la señora Valérius? Alguien ha podido engañarla, abusar de su credulidad...yo mismo fui testigo de ello en Perros...pero ahora ya sabe a qué atenerse...me parece muy sensata, Christine...¡Sabe usted lo que hace!...Sin embargo, la señora Valérius continúa esperándola, invocando a su "genio bienhechor"....¡Explíquese, Christine, se lo ruego!...¡Se han engañado los otros!...¿Qué comedia es esta?...

Christine apartó simplemente la máscara y dijo:

- ¡Es una tragedia, amigo mío!

Raoul vio entonces su rostro y no pudo contener una exclamación de sorpresa y de horror. Los frescos colores de antaño había desaparecido. Una palidez mortal invadía aquellos rasgos que había conocido tan encantadores y tan suaves, fieles reflejos de la gracia apacible y de la conciencia sin remordimientos. ¡Ahora estaba atormentada por algo! El surco del dolor la había marcado sin piedad y sus hermosos ojos claros, en otro tiempo límpidos como lagos que servían a la pequeña Lotte, parecían esta noche de una profundidad oscura, misteriosa e incomprensible, cercados por una sombra espantosamente triste"


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