jueves, 7 de julio de 2016

"El legado de Caín" (Wilkie Collins)


"Un asesinato. Un juicio. Una condena. Una mujer, madre de una niña, es ahorcada. Así se disponen las primeras piezas del engranaje. Helena y Eunice no son hermanas, aunque no lo saben. Una es la hija de la asesina; la otra de un predicador. Ambas se adoran. El destino, sin embargo, les deparará una sorpresa: ambas se enamorarán del mismo hombre. ¿Puede el amor tornarse en odio? ¿Puede ese odio conducir al crimen?"










Durante mucho tiempo nos hemos preguntado qué es lo que determina el carácter humano: ¿Es el ambiente en el que nos criamos el que forja nuestra forma de ser y de reaccionar ante lo que nos sucede? o, por el contrario, ¿son nuestros genes los que marcan nuestro destino sin darnos la oportunidad de desviarnos del camino marcado? ¿las personas se vuelven malas....o nacen malas? Hoy sabemos que las cosas no son tan sencillas y que la línea que divide la genética del ambiente no está tan marcada como podría parecer en un principio. Sin embargo, no hace mucho tiempo las opiniones estaban divididas y parecía casi imposible ponerse de acuerdo en una postura. Echando mano de este debate, el prolífico escritor Wilkie Collins escribe su obra "El legado de Caín"



Todo comienza en una cárcel. Una mujer ha sido acusada del asesinato de su marido y se la ha declarado culpable, será ejecutada en pocas horas. Antes de su muerte solicita la presencia de dos hombres, el alcaide de la prisión y un ministro de la iglesia. A cambio de acceder a confesarse suplica al ministro un favor, que salve a su pequeña de acabar en un hospicio siendo la hija de una asesina. Éste, desoyendo las advertencias de quienes le rodean y embargado por la compasión, cede a la petición de la condenada y se lleva a la niña de apenas un año de edad. Al poco tiempo su esposa se queda embarazada y da a luz a otra niña. Sabiendo lo que podría suceder si se descubre el verdadero origen de su hija mayor, el ministro decide tomar todas las medidas necesarias, por más extrañas que sean, para evitar el secreto salga a la luz y que, si sale, no haya forma posible de saber cual de las dos hermanas es la hija de la asesina. Así transcurren los años y las dos jóvenes crecen y se convierten en mujeres llenas de sentimientos y deseos. Cuando un joven llamado Philip las conoce y las dos se enamoran de él, el lado oscuro de ambas saldrá a la luz pero sólo una de ellas cederá a sus impulsos. ¿Cuál será? ¿La hija de la asesina o la hija del ministro?

Hasta el momento he leído cuatro libros de Wilkie Collins y todos me han apasionado. He leído a muy pocos escritores que fuesen capaces de captar la atención del lector en cada uno de sus libros y no resultar en ningún momento repetitivo o aburrido. Después de cuatro libros puedo imaginarme como se van a desarrollar algunas tramas, o los secretos que esconden algunos personajes, pero aún a pesar de ello el escritor sigue sorprendiéndome  y regalándome grandes historias que no puedo dejar de leer. 


Algo que me ha gustado mucho de este libro es que el lector participa en el misterio al mismo nivel que los demás personajes, ya que en ningún momento sabemos cual de las dos hijas, Eunice o Helena, es en realidad la niña adoptada. Mediante sus diarios y lo que los demás cuentan de ellas, vamos construyendo sus personalidades y decidiendo por nosotros mismos quien es quien. A pesar de que éste parece el misterio principal del libro, no es difícil imaginar la forma en la que Wilkie Collins ha enfocado su historia y menos si ya hemos leído otros libros suyos. Lo cierto es que el verdadero misterio para mí y lo que más me ha atrapado en esta historia, fue la intriga de saber como iban a reaccionar las dos hermanas y si alguna de ellas, o las dos, cederían a sus impulsos violentos. Me ha gustado la forma en la que las protagonistas fueron construidas porque ninguna de las dos es completamente buena, como suele suceder, si no que ambas parten desde un mismo punto en el que es imposible adivinar cual de las dos será la antagonista. Poco a poco van evolucionando y se convierten en personas muy diferentes a las que son al principio pero ambas tienen un lado oscuro  y peligroso que muestran a lector en diferentes momentos. 

A diferencia de otros libros del escritor, que son mucho más complicados y con más tramas y personajes, "El legado de Caín" es mucho más sencillo. Ésto hace la historia amena y fácil de leer, llevándonos rápidamente a su final sin demasiados giros o sobresaltos. Los personaje no son tan profundos como Wilkie Collins nos acostumbró en "La piedra Lunar" (aquí) y "La dama de blanco" pero no por ello son menos interesantes ya que las dos protagonistas son lo bastante atrayentes como para sostener toda la trama ellas solas. En general me ha parecido un libro entretenido que me tuvo completamente pegada a sus páginas durante toda la tarde y noche que tardé en leerlo.


Lo que más me ha gustado ha sido el personaje de Eunice ya que me parece uno de los más complicados de todo el libro. Desde el comienzo sentí una gran afinidad con ella y me gustó mucho la forma en la que su carácter y su historia se fue desenvolviendo a medida que avanzaba la trama. De todos los personajes Eunice ha sido mi favorito ya que creo que es la que más caras a mostrado, para bien o para mal, y también aquella con la que el lector más puede empatizar. Incluso a pesar de actuar de formas que pueden llegar a asustar al resto de los personajes y al propio lector, es imposible no verse afectado por los sentimientos de la joven y no desear que las cosas se solucionen a su favor. Como he dicho en otras partes de la reseña, Eunice no es un personaje del todo bueno, pero tampoco es del todo malo, convirtiéndose en una protagonista  que llama fácilmente la atención.


Lo que menos me ha gustado es que, a mis ojos, Philip no se redimió lo suficiente. En mi opinión la protagonista se merecía mucho más de lo que recibió por parte del escritor y me sorprendió bastante que Wilkie Collis, quien creaba a mujeres protagonistas fuertes e inteligentes, le diese ese final a la de este libro. No es que el desenlace del libro sea malo ni mucho menos, pero creo que Philip era tan culpable como la otra hermana de lo que sucedió y me hubiese gustado que el personaje hiciese algo más grande e importante para ganarse el perdón de la protagonista y del lector. 

En resumen, a pesar de no ser uno de los mejores libros de Wilkie Collins, "El legado de Caín" es una lectura amena especialmente recomendada para quien le apetezca leer algo ligero pero absorbente, o para quien quiera introducirse en la obra de un autor que vale mucho la pena leer. 




"- Prometo oír sus exhortaciones, prometo hacer todo lo que puede una mujer para creer y arrepentirse. ¡Ah me conozco bien! No hay ser humano que pueda llegarme al corazón cuanto éste se abroquela. La única manera de alcanzar mi mejor naturaleza, si es que la tengo, es a través de esa pobre niña.¡Sálvela del hospicio! ¡No permita que la conviertan en una indigente!- se dejó caer postrada a sus pies y presa de un frenesí golpeó el suelo con las manos-.Quiere usted salvar mi alma culpable- le recordó con pasión-. Hay sólo una manera de hacerlo. ¡Salve a mi hija! [...] ¿Sí? ¿O no?

El ministro respondió:

- Sí.

Una leve expiación de alivio, casi inaudible en medio del silencio, me indicó que lo había oído. Fue su último esfuerzo. El Ministro la depositó en la cama, junto a su hija dormida. 

- Mírelas- fue todo lo que dijo- ¿Cómo negarme?"

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