domingo, 11 de septiembre de 2016

"Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo" (Benjamin Alire Sáenz)


"Aristóteles es introvertido y tímido. Dante es transparente y expresivo. Por motivos que parecen escapar a toda razón, estos dos chicos de diecisiete años se encuentran y construyen una amistad entrañable que les permitirá redefinir el mundo del otro y aprender a creer en ellos mismos para descubrir los secretos del universo. El escritor multipremiado, Benjamin Alire Sáenz, explora la lealtad y la confianza entre dos jóvenes que están aprendiendo a ser adultos en un escenario fronterizo tan mexicano como estadounidense"









Cuando Benjamin Alire Sáez empezó a escribir este libro, lo hizo con muchas dudas y con muy poco convencimiento de poder terminarlo. De hecho apenas llevaba un capítulo cuando estuvo a punto de abandonar el proyecto definitivamente. Fue gracias a la gente que le rodeaba, familiares y amigos, que no se permitió rendirse y continuó adelante con un libro que ha fascinado a la mayor parte de sus lectores mediante su prosa y sus complejos protagonistas. De no haberlo escrito, no sólo nos habríamos perdido una preciosa historia sobre la superación y la aceptación, si no que no habríamos podido meternos directamente en la mente de un personaje que tiene muchas cosas que decir y muchas cosas que mostrar. 


Narrado exclusivamente por Aristóteles Mendoza, un joven de padres mexicanos y que vive en la ciudad El Paso, Texas, a finales de los ochenta, este libro nos cuenta la historia de dos jóvenes muy diferentes en cuanto a carácter y estilo de vida. No parecían tener nada en común que pudiese hacer que se conociesen o que simplemente se cruzasen en algún momento, pero cuando una mañana Dante le ofrece a Aristóteles su ayuda en la piscina, los dos chicos quedan irremediablemente unidos. Desde ese momento se inicia una fuerte amistad que influirá en la vida de ambos y que empujará a Aristóteles a enfrentarse poco a poco al silencio de su familia sobre el pasado, llevando a todos los miembros a cuestionarse a sí mismos y mostrase de la forma que en realidad son. Impulsando este cambio conoceremos también la difícil transición de la adolescencia a la adultez, del descubrimiento y de la aceptación de la propia identidad, además de ser testigos de una amistad que se mantiene fuerte ante cualquier cambio y ante cualquier golpe que reciba, ya sea de fuera o de dentro de la misma. 

Cuando empecé a leer este libro lo hice impulsada por la gran cantidad de buenas críticas que me llegaban sobre él. Gran parte de las personas que habían leído el libro se habían quedado completamente enamoradas y tan sólo unas pocas no se habían visto convencidas por el argumento. La premisa parecía interesante y la historia me llamaba mucho la atención, así que no perdí tiempo en empezarlo y prendarme tanto de él como sospechaba que iba a suceder. 

Pocas veces me he encontrado a un personaje protagonista que me llamase tanto la atención y que me preocupase tanto como para emocionarme casi hasta llorar sólo por ver como, poco a poco, va alcanzando la felicidad. Aristóteles es un chico que tiene muchas cosas que decir pero que no sabe ni cómo ni a quien decírselas. Es pensativo e inteligente, comprende el mundo de una forma diferente a los demás y la manera en la que narra la historia es simplemente asombrosa. Normalmente cuando leo un libro apunto una o dos frases que me han llamado especialmente la atención, pero con éste era prácticamente lo único que hacía. El escritor ha reflexionado, a través de su protagonista, sobre muchos temas y lo ha hecho creando frases y párrafos que desde luego consiguen destacar con luz propia más allá de la historia. En la página de Facebook del blog he puesto varios de esos momentos. 




Podría caer en el error de centrar esta reseña únicamente en la trama amorosa del libro, la cual es preciosa pero, para mí, no es más que el resultado del argumento real que el escritor nos muestra. Cuando empecé a leer "Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo" pensaba que se trataba únicamente de una historia romántica, sin embargo a medida que seguía leyendo me di cuenta de que no era así. Este libro nos presenta a una familia que se quiere pero cuyos miembros están demasiado distanciados, afectando directamente al protagonista, quien no sabe cómo hacer para comunicarse de verdad con sus padres. Por un lado tenemos  el problema del padre de Aristóteles, a quien el fantasma de la guerra persigue y no permite que se comunique con su hijo de la forma a la que éste le gustaría, y por otro lado tenemos  el problema relacionado con el hermano mayor, quien por motivos que desconocemos se encuentra en prisión desde hace varios años. Estas dos situaciones afectan mucho al protagonista, llevándole a encerrarse en sí mismo y que dificulta su comunicación con los demás. Gracias a la entrada de Dante en su vida aprenderá que no puede seguir viviendo en medio del silencio y se dará cuenta de que, si quiere salir adelante, necesita encontrar las respuestas a las preguntas que se lleva haciendo toda su vida. Este libro muestra la evolución de su personaje a través de casi dos años, una evolución que le irá convirtiendo en otra persona y que le llevará a conocer a su familia de formas que antes no se había planteado. Afectados por esta evolución, los padres de Aristóteles también empiezan a mostrarnos nuevas caras de sí mismos, iniciando una lucha entre aceptar su pasado y continuar siendo de la forma que son. Son todas estas tramas y cambios lo que nos lleva finalmente a la trama romántica del libro, cuando Aristóteles está preparado para asumir ese tipo de sentimientos hacia otra persona. Prefiero no meterme mucho en esta trama para no arruinar a nadie el libro, por lo que únicamente diré que me ha enamorado y que creo que la forma en la que se produjo es perfectamente razonable, mostrando cada detalle a su debido momento y sólo cuando es necesario. Hay a quien no le convenció del todo el final, pero para mí ha sido la conclusión ideal para un libro que me ha provocado tantas emociones como este. 



Lo que más me ha gustado ha sido el personaje principal y su familia. Aunque todos los personajes me han parecido fascinantes, y Dante desde luego tiene todo mi cariño, han sido Aristóteles y sus padres los que se han ganado un lugar especial en esta reseña. Pocas veces un libro juvenil le presta tanta atención a los padres de un personaje pero lo cierto es que este libro es la historia de cómo una familia sale adelante a pesar de todo lo que han tenido que vivir. Tanto el padre como la madre de Aristóteles tienen sus propios fantasmas que les impiden ser del todo felices y que interfieren, sin ser ellos del todo conscientes, en la propia felicidad del protagonista. Esta familia, la forma en la que consiguen salir adelante y la manera en la que tienen de volver a conocerse los unos a los otros a pesar de todos los secretos, se ha convertido en una de mis tramas favoritas del libro. 

Lo que menos me ha gustado ha sido la estructura de los diálogos. Como he dicho anteriormente la forma en la que el escritor narra la historia es muy compleja, plagada de metáforas y de reflexiones que le dan aún más belleza a la narración y que envuelven al lector hasta dejarle completamente atrapado. Sin embargo, cuando llegamos a los diálogos nos encontramos simplemente con un intercambio de mensajes que pueden llegar a alargarse por varias páginas sin ningún tipo de pausa. El contenido de los diálogos es tan profundo como el resto del libro, sin embargo la forma en la que se muestra es demasiado simple y lioso, rompiendo con el encanto que el autor había conseguido en el resto de la narración. Cuando los personajes empiezan a hablar entre ellos lo hacen con frases cortas y rápidas, lo que unido a que el escritor pocas veces indica quien está hablando en cada momento provoca que el lector termine perdiéndose y teniendo que leer varias veces la misma conversación para poder saber quien está diciendo cada cosa. Además de que en la mayoría de las ocasiones sólo podemos intuir como reaccionan los personajes a lo que les dicen, porque el autor no lo aclara en ningún momento. 

En resumen, leer "Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo" ha sido un gran acierto y se ha convertido en un imprescindible para mí. Los personajes, las prosa, las tramas... todo está tan bien hilado y crea una historia tan bonita que no puedo dejar de recomendar que le deis una oportunidad porque creo que realmente merece la pena. Se trata de un libro con una gran carga emocional en el que suceden muchas cosas, pero en el que se sienten todavía muchas más. 





" Nos sentamos, bebiendo nuestro té y viendo la lluvia caer en su porche delantero. El cielo estaba casi negro y entonces empezó a granizar. Es tan hermoso y aterrador, me preguntaba sobre la ciencia de las tormentas y como a veces parecía que una tormenta quería romper el mundo y como el mundo se negaba a romperse"


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