domingo, 25 de septiembre de 2016

"El regreso de Tarzán" (Edgar Rice Burroughs)


"La novela empieza donde Tarzán de los Monos lo dejó. Tarzán renuncia a la vida en una sociedad civilizada que no le satisface tras verse obligado a sacrificar sus perspectivas de boda con Jane Porter. Deja los Estados Unidos y viaja a Europa para visitar a su amigo Paul D'Arnot. En el barco se verá envuelto en los asuntos de la condesa Olga de Coude, su marido, el conde Raoul de Coude, y dos personajes sospechosos que intentan aprovecharse de ellos, Nikolas Rokoff y su secuaz Alexis Paulvitch. Vivirá aventuras en París y Argelia, para volver a la selva y descubrir Opar, la ciudad de oro"









La publicación del libro "Tarzán de los monos" en 1914 supuso un rotundo éxito entre sus lectores. Todos estaban fascinados por ese extraño hombre que había sido criado por monos y que se comportaba como uno de ellos, querían saber más y no se conformaban con una única novela. Animado por la buena acogida que había tenido el primer libro, Edgar Rice Burroughs no perdió tiempo en escribir su continuación y, tras ella, las 22 secuelas que completan la serie. "El regreso de Tarzán" comienza poco tiempo después del final de "Tarzán de los monos" así que, si no habéis leído este último, os recomiendo dejar de leer esta entrada, ya que haré referencias a lo ocurrido anteriormente. Pulsad aquí para leer la reseña del primer libro. 



La historia comienza poco tiempo después de que Tarzán tomase la decisión de renunciar en secreto a su legítima herencia, asegurando así el futuro económico de Jane Porter. La joven había aceptado impulsivamente casarse con William Clayton, el actual dueño de las propiedades de Tarzán, por miedo a que su atracción por el hombre mono hubiese sido fruto de un momento pasajero y no un sentimiento real. Tras darse cuenta de su error y lamentarlo, ambos comprenden que el compromiso de Jane ya no puede romperse y que lo mejor para todos será que se separen y eviten volverse a ver. Destrozado por la forma en la que terminaron las cosas entre ellos, Tarzán regresa a Francia junto con su único amigo, D'Arnot. Sin embargo, durante del viaje se ve envuelto en una serie de problemas por defender a un matrimonio del acoso de dos hombres rusos que no están dispuestos a detenerse ante nada con tal de conseguir sus objetivos. A lo largo de 284 páginas veremos como Tarzán lucha por frustrar los planes de rusos, mientras que éstos hacen todo lo posible por quitar de en medio al hombre mono y seguir adelante con sus ambiciosos objetivos. Al mismo tiempo, Jane Porter se esfuerza por olvidarse del hombre al que alejó de ella, sin saber que las siguientes noticias que le llegarían de él podrían destrozarlo todo. 

Cuando terminé de leer "Tarzán de los monos" no me lo podía creer, el final del libro era tan abierto y tan diferente al de las películas que necesitaba saber que era lo que sucedía a continuación. No tardé mucho tiempo en ponerme con "El regreso de Tarzán" y volví a quedarme cautivada por el personaje. Esta segunda parte ha sido muy diferente a la primera pero no ha perdido ni un poco de su esencia. Si en el primer libro nos encontramos con un hombre criado en la selva como si fuese un mono y sobreviviendo como tal, en esta segunda parte vemos a ese mismo hombre tratando de adaptarse a una civilización que no entiende. Dos situaciones completamente diferentes pero mostrando a un personaje que apenas ha cambiado. Lo mejor de esto es que he podido conocer una nueva faceta de Tarzán sin echar de menos la que ya había conocido porque ambas son perfectamente compatibles la una con la otra. 




En "El regreso de Tarzán", el hombre mono intenta controlar los instintos bajo los que había vivido toda su vida y ser el caballero que la sociedad le exige ser. Sin embargo, la mayor parte de las veces no comprende la lógica bajo la que se rige la civilización y las demandas de la misma le resultan demasiado complicadas. No entiende por qué no puede defenderse cuando es atacado, o porque no puede relacionarse con una mujer sin dar lugar a sospechas por parte de los demás, su paladar no se acostumbra a la carne cocinada y no es capaz de comprender cómo los humanos pueden matar a los animales en una lucha en desigualdad de condiciones. No está seguro de que esa nueva vida sea la más adecuada para él y el deseo de regresar a la selva es cada vez más fuerte. En este libro, Tarzán trata de adaptarse y salir adelante sin depender completamente de su amigo, quien está dispuesto a ayudarle en todo lo que necesite y eso es algo que me ha gustado mucho ya que el primer libro nos acostumbró a un Tarzán cuyos actos eran perfectamente comprensibles dado su entorno. Sin embargo ahora su conducta debe cambiar y, en lugar de hacerlo como el héroe perfecto que otros protagonistas serían, él no es capaz de conseguirlo, lo que supone una gran cantidad de problemas para él y todos los que le rodean. Porque Tarzán no es perfecto a pesar de que sus intenciones siempre sean las mejores. Esta lucha entre el hombre de la selva y el hombre civilizado ha resultado ser una de las cosas más atractivas del libro.

El ritmo de narración es rápido, el autor intenta irse lo mínimo posible por las ramas y pasamos de una escena a otra sin demasiados rodeos. El ritmo decae ligeramente en la última parte de la historia pero en seguida se vuelve recuperar para mostrarnos un intenso final que hace que, incluso esa pequeña parte más aburrida, haya valido la pena. Este segundo libro comenzó muy bien, llegando a ser incluso mejor que el primero en determinados momentos, pero creo que el escritor intentó abarcar demasiado introduciendo algunas tramas que complicaban demasiado la historia hacia el final y que no acaban de compaginar bien con el resto del argumento. No olvido, de todas formas, que esto es mi opinión y que la trama a la que hago referencia podría resultar fascinante para muchos otros lectores. 

En general el libro me ha gustado muchísimo y no me he quedado nada defraudada con el personaje de Tarzán. Las segundas partes corren el riego de estropear a sus protagonistas pero esta no es una de ellas. El gran acierto del escritor ha sido mostrar en casi toda la novela un contexto completamente diferente al que nos había mostrado antes, lo que hace que la historia no resulte repetitiva ni aburrida. 


Lo que más me ha gustado ha sido el personaje de Tarzán y su evolución. He insistido mucho en este aspecto a lo largo de la reseña por lo que no creo necesario profundizar mucho más. Cuando comencé este libro creía que me iba a encontrar con un protagonista perfectamente adaptado a la sociedad o sin demasiadas dificultades para hacerlo pero ha sido todo lo contrario. Me ha gustado que el escritor fuese capaz de mostrar con tanta naturalidad esa dualidad en un personaje que había demostrado tanta fuerza y firmeza al principio. Que un lector sea capaz de percibir, sin que se lo digan, lo forzada que es la conducta de un personaje no es tan sencillo como parece y Edgar Rice Burroughs lo consiguió. Llegó un momento que incluso yo, como lectora, deseé que Tarzán regresase a la selva, donde al menos podría volver a ser él mismo. 

Lo que menos me ha gustado ha sido la trama de Opar. Antes comenté que el libro había tenido un ritmo perfecto para mí, pero que llegando al final me dio la sensación de que el escritor había abarcado demasiado. Esta opinión se debe precisamente a esta trama en particular, que ha sido la que menos me ha gustado de todas. Hasta el momento los dos libros habían mostrado situaciones bastante realistas y por ese motivo esta trama no me acaba de encajar y terminó siendo la parte que menos me ha gustado. No quiero contar mucho para no desvelaros nada importante. Sólo añadiré que esta opinión se corresponde únicamente a mi punto de vista y que yo lo piense no significa que a otros lectores no les pueda resultar la trama más fascinante de todo el libro, por lo que no toméis este apartado como un punto decisivo a la hora de decidir si leéis el libro o no. 

En resumen, las segundas partes pueden ser muy buenas o muy malas pero ésta es muy digna del libro que lo inició todo. A todos aquellos que hayáis leído "Tarzán de los monos" os recomiendo darle una oportunidad a su secuela porque, al menos yo, disfruté mucho de este nuevo Tarzán. Si no habéis leído ninguno de los libros de la saga os animo a intentarlo con el primero, quien sabe, tal vez os encante. 




"A lo largo de su vida, ni una sola vez había pedido auxilio, de modo que nada tiene de extraño que tampoco lo hiciera en aquella ocasión. Siempre dependió exclusivamente de sus facultades y recursos y, por otra parte, desde los días de Kala no hubo nadie que hubiera podido acudir en su socorro. Cuando se le ocurrió que podía pedir ayuda era demasiado tarde"



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