domingo, 18 de septiembre de 2016

"Yo, Simon, Homo Sapiens" (Becky Albertalli)

"O Simon se las ingenia para que su amiga Abby salga con Martin o este… le hablará a todo el mundo de los correos electrónicos. De los correos electrónicos que Simon, escondido tras un seudónimo, intercambia con un tal Bluegreen, que es el chico más divertido, desconcertante y adorable que Simon ha conocido nunca. Y es que Simon, pese a su afición al teatro, prefiere no exponer a los focos su identidad sexual… al menos de momento. Sin embargo, seguirle la corriente a Martin no será la solución a sus problemas, sino más bien el comienzo de un enorme embrollo.

¿Qué hará Martin si no consigue conquistar a Abby? ¿Cómo reaccionará Abby si se entera del chantaje? ¿Qué pensará Bluegreen de Simon si la intimidad de ambos queda comprometida? Y, la cuestión más importante: ¿Quién demonios es Bluegreen?"





A pesar de los grandes avances que se han llevado a cabo en los últimos años en la aceptación de la homosexualidad por aquello que es, es decir, algo tan natural como la heterosexualidad, aún queda un amplio camino por recorrer. De un tiempo a esta parte hemos observado como la visibilidad del colectivo LGBTI se va extendiendo, cada vez con más fuerza, gracias a la lucha de sus miembros. Una visibilidad que se hace notable no sólo en la adquisición de derechos que claramente merecen, sino también en el cine, la televisión y la literatura juvenil, donde cada vez es más frecuente encontrar personajes secundarios o protagonistas homosexuales, bisexuales o transexuales. Recuerdo que no hace muchos años era difícil encontrar este tipo de personajes a menos que buscases novelas muy específicas y sin embargo ahora eso está cambiando. A pesar de todo, quedan muchos prejuicios que derrumbar y mucho odio contra el que luchar, y la mejor forma de hacerlo es con información, respeto y conocimiento. Libros como "Yo, Simon, Homo Sapiens" son, desde mi punto de vista, un buen recurso para acercar este tipo de temas a las generaciones más jóvenes, de una manera en la que, además, podrán disfrutar de una historia fresca, adictiva y muy divertida. 




Durante 288 páginas seremos testigos de la historia de Simon, un joven divertido y sociable que acude al instituto en Georgia y que lleva años escondiendo un secreto a su familia y a sus amigos. Se dice a sí mismo que ser gay no es un gran problema para él, que si no sale del armario es porque aún no está del todo seguro de cómo hacerlo y porque sabe a lo que tendrá que enfrentarse si el resto del instituto se entera. Las burlas, los chistes.... no es algo que esté deseando que suceda y prefiere esperar un momento más adecuado. Al menos hasta el día que un compañero, con el que casi no tiene relación, le comenta que debería ser más cuidadoso con su correo electrónico y no dejarlo abierto en cualquier ordenador público. Desde ese momento Simon se encuentra ante la complicada situación de de decidir entre ayudar a ese chico a salir con una de sus mejores amigas, aún sabiendo que no tiene ningún derecho a interferir en las relaciones de su amiga, o permitir que él cuelgue en la red social del instituto los correos que lleva meses intercambiándose con un chico desconocido y donde habla abiertamente de su homosexualidad. Simon no quiere traicionar a su amiga pero tampoco puede permitirse perder a la única persona que le ha comprendido y con quien puede hablar con libertad, y eso es lo que ocurrirá si los correos salen a la luz. Porque Bluegreen ni siquiera está preparado para conocer a Simon en persona. La mínima amenaza de que su intimidad se haga pública le hará desaparecer y eso es algo que Simon no podría soportar. Porque, a pesar de no saber quien es, siente que se está empezando a enamorar de él. 

He disfrutado este libro desde su primera hasta su última página. Cuando lo empecé, lo hice porque me había llamado la atención y porque no había otra cosa que me apeteciese leer, pero lo que no me esperaba es que me fuese a enganchar tanto que no pudiese dejarlo hasta terminarlo. Simon es un narrador divertido y ocurrente que sabe como mezclar esas características de su personalidad con la seriedad de los temas que está tratando. Gracias a eso el lector no siente en ningún momento que le estén dando un discurso, si no que los mensajes van calando poco a poco gracias al intercambio de opiniones y experiencias de Simon y Bluegreen. Se trata de un libro donde se habla abiertamente del miedo a salir del armario, del miedo al rechazo, de las burlas que sufren las personas que se encuentran en esta situación y del papel de la familia y los amigos una vez se confiesa la verdad. Es un libro para reír pero también para pensar. 



Me ha gustado mucho es la forma en la que se inicia esta historia, ya que el tema del chantaje y las maneras en las que se podría resolver, es algo que mantiene al lector en vilo y que hace que no pueda dejar de leer. Ésto, unido al misterio de la verdadera identidad de Bluegreen hizo que estuviese despierta hasta la madrugada, aún a pesar de que al día siguiente tenía que levantarme pronto para ir a clase (menos mal que sólo era la presentación de las asignaturas). A lo largo del libro tanto Simon como los lectores vamos tratando de adivinar quien se esconde tras los correos, buscando pistas o frases con doble sentido que puedan delatar a su autor. Sin embargo, al menos en mi caso, el momento en el que la verdad salió a la luz fue una verdadera sorpresa y no pude hacer otra cosa que quedarme con la boca abierta. No me esperaba para nada que fuese ese personaje, pero al mismo tiempo me pareció que tenía mucho sentido. Gracias a la trama del chantaje y la trama de Bluegreen el lector no es capaz de dejar de leer, pues siempre queda algo por descubrir y una trama va impulsando a la otra hasta que, finalmente, llegamos al desenlace, que nos deja con una sensación de satisfacción pero también con muchas ganas de más. 

Como podéis ver se trata de un libro que tiene un poco de todo y que puede conquistar a todo tipo de lectores. Tiene un fuerte trasfondo social, pero también intriga y giros inesperados. No está únicamente centrado en la homosexualidad, trama que evidentemente tiene un peso importante, si no que nos muestra también una historia divertida sobre un chico que trata de salir de un lío metiéndose en muchos otros. Si le dais una oportunidad, estoy segura de que Simon os va a hacer reír pero también se va a ganar todo vuestro cariño, porque se lo merece. 



Lo que más me ha gustado es que este libro me ha permitido plantearme cosas que hasta el momento no había pensado. Durante toda mi vida he sido defensora de los derechos de los homosexuales y los transexuales, puedo intentar imaginarme lo duro que es vivir en una sociedad donde siempre hay alguien que se cree en posición de juzgar o de decidir como deben vivir los demás,  pero creo que, a menos que pases por ese miedo al rechazo o al odio, es muy difícil comprender el alcance de esos sentimientos y lo mucho que pueden llegar a paralizar a una persona. Leyendo este libro y los pensamientos de sus protagonistas, he podido ver que hay mucho más detrás de ese miedo de salir del armario. Por ejemplo, cuando Simon se plantea decirle a sus amigos la verdad, lo que se lo impide no es sólo el miedo a que éstos le rechacen y dejen de ser sus amigos. Lo que de verdad le da miedo es que, sin producirse ese rechazo, la imagen o la opinión que sus amigos tienen de él cambie y, con ello, su relación. Como amiga, por mi cabeza jamás se pasaría la idea de romper mi amistad con alguien en esta situación, pero ahora entiendo que, tal vez, el silencio no se debe sólo a eso. 

Lo que menos me ha gustado ha sido, sinceramente, que la historia se terminase tan pronto. 288 páginas no son ni muchas ni pocas, pero en este caso se me hizo un libro demasiado rápido de leer. Me hubiese gustado saber más de lo que sucedió después con Simon y el resto de los personajes ya que, en algunos de ellos, sus respectivas historias quedan un poco en el aire y no parece que el libro haya terminado realmente. El hecho de que se haya insinuado que algunas tramas siguen abiertas podría significar una posible segunda parte, pero en caso de producirse no estoy segura de querer leerla. La trama de Simon quedó perfectamente cerrada y aunque me hubiese gustado saber más, no estoy segura de si una continuación después de este libro sea lo más adecuado. Por tanto lo que menos me ha gustado es la sensación de que no todos los personajes hayan tenido un final totalmente cerrado, me hubiese gustado poder conocer más sobre lo que pensaban algunos de ellos, como Leah o Garrett. 

En resumen,  "Yo, Simon, Homo Sapiens" cumple una triple función. Por un lado, su autora, Becky Albertalli, nos regala una historia adictiva y  entretenida que cualquier lector puede disfrutar, sin importar el tipo de lectura que busque. Por otro lado, se trata de un libro donde podemos ponernos en la difícil posición de un chico que no sabe como decirle a sus seres queridos que es gay por miedo al rechazo, poniéndonos en el lugar de cientos de chicos y chicas en la vida real. Y por último, este libro ofrece un personaje con el que muchos jóvenes podrán identificarse y que les hará ver que no son los únicos que se sienten de la misma manera que Simon. 




"He seguido tu ejemplo. Ayer por la noche protagonicé mi propia revelación. No ante mis padres. Pero se lo dije a una de mis mejores amigas, aunque no tenía pensado hacerlo, y fue incómodo, raro y como agradable, en serio. Ahora me siento un tanto aliviado y un poco avergonzado, porque tengo la sensación de que le he dado a todo el asunto más importancia de la que tenía, Pese a todo, es raro. Una parte de mí siente que acaba de cruzar una especie de frontera y, ahora que estoy al otro lado, empiezo a comprender que no hay vuelta atrás. Es una sensación positiva, o emocionante cuanto menos. Eso creo. Pero no estoy seguro"

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