domingo, 2 de octubre de 2016

"Harry Potter y el legado maldito" (J.K. Rowling, John Tiffany y Jack Thorne)


"Ser Harry Potter nunca ha sido tarea fácil, menos aún desde que se ha convertido en un ocupadísimo empleado del Ministerio de Magia, un hombre casado y padre de tres hijos. 

Mientras Harry planta cara a un pasado que se resiste a quedarse atrás, su hijo menor, Albus, ha de luchar contra el peso de una herencia familiar de la que él nunca ha querido saber nada. Cuando el destino conecte el pasado con el presente, padre e hijo deberán afrontar una verdad muy incómoda: a veces, la oscuridad surge de los lugares más insospechados"









Durante once años de nuestras vidas Harry Potter fue una constante para nosotros. Siempre había un nuevo libro o una nueva película que esperar. Cada año sentíamos la excitación y las ansias por la nueva entrega y, tras ésta, la seguridad de que sólo tendríamos que esperar un año más para la siguiente. Sin embargo, un día, la saga terminó y con ella las emociones que siempre nos habían acompañado. Fue una sensación extraña saber que no habría más Harry Potter; no más libros, no más películas, no más magia. Parecía una despedida definitiva. Sólo que no lo fue. Cinco años después esa expectación y esa emoción regresó con el anuncio de un octavo libro que continuaría allí donde el final de la saga lo dejó. 




Albus Severus Potter sólo es un niño pero ya es consciente de lo que su padre ha significado para la comunidad mágica. El niño que vivió, el elegido para derrotar al mago tenebroso, el jefe del Departamento de Seguridad Mágica...al final todo se resume a él. Ser el hijo de alguien a quien todos admiran podría haber sido un regalo para cualquiera pero Albus lo siente como si fuese una losa con la que apenas es capaz de cargar. Cuando le miran, esperan cosas de él que no está seguro de poder llegar a dar y todo lo que hace, o no hace, termina resultando una enorme decepción para aquellos que le observan. Llega un momento que ser el hijo de Harry Potter termina convirtiéndose en la peor de todas las maldiciones, y la relación entre padre e hijo se deteriora ante la mirada impotente de ambos. Harry siempre ha querido darle a sus hijos aquello que nunca tuvo, pero con su hijo mediano las cosas no son tan sencillas. Por mucho que lo intenta, no consigue comunicarse con él ni comprender por qué no parece ser capaz de encajar en Hogwarts, el primer lugar que él sintió como un hogar. Cada año que pasa empeora aún más la situación convirtiendo a su hijo en un extraño con el que ni siquiera es capaz de hablar sin discutir. Como si no tuviese suficiente, el descubrimiento de que no todos los giratiempos fueron destruidos durante la batalla en el Ministerio y que aún queda uno intacto, altera de forma irremediable la paz en la que Hermione, Ron y él habían vivido los últimos 22 años. El pasado y el presente se cruzarán y la oscuridad que había desaparecido regresará con fuerza. Se crearán alianzas impensables, se dirán palabras que nunca deberían haberse pronunciado y todo lo que parecía insignificante cobrará sentido. 

Durante el último año ha habido una gran expectación sobre esta nueva entrega. Algunos consideraban que la saga ya había terminado y temían que publicar un nuevo libro fuese a perjudicar al recuerdo que teníamos de Harry Potter. Cuando por fin fue publicado las reacciones no se hicieron de esperar. Por el momento parece que "Harry Potter y el legado maldito" ha dividido a la comunidad de fans en dos sentimientos mayoritarios: o lo odian o lo aman. Parece que muy pocos se decantan por un punto intermedio y, en mi caso, yo también me encuentro en uno de esos extremos....lo he amado. 




He de admitir que empecé leer este libro sin ningún tipo de expectativa y con la mente abierta ante cualquier cosa que pudiese no encajar con la idea que yo tenía de la saga, porque cuanto más esperase más me iba a decepcionar. A pesar de que los primeros "capítulos" me resultaron algo aburridos y confusos, por lo rápido que estaba sucediendo todo, poco a poco la historia va cogiendo fuerza hasta que llegó un momento que me resulto casi imposible dejar de leer. Necesitaba saber lo que iba a suceder a continuación y necesitaba aún más saber cómo iban a actuar Harry y Albus. La historia es ligera y adictiva. Al tratarse de un único libro y no de una saga, el argumento es bastante más sencillo de lo que estamos acostumbrados y no tiene tantos detalles como podríamos esperar en un principio, pero a pesar de ello resulta interesante ya que nos está mostrando algo totalmente diferente a lo que vimos a lo largo de los siete libros anteriores. Además, esta historia nos sirve para comprender mejor lo importante que fue todo lo que sucedió en la saga, incluso los detalles más pequeños. Por tanto, a pesar de lo sencillo que pueda parecer, este libro aporta algo muy valioso al mundo de Harry Potter. 

Sin embargo, si hay algo que me ha conquistado en este libro es la relación y las evoluciones que presentan todos los personajes. Han pasado 22 años y eso se nota. En este libro nos encontramos un Harry Potter mucho más maduro, más tranquilo del que dejamos en la entrega anterior. Es un hombre de 40 años que ha vivido muchas cosas y que lo único que quiere es disfrutar de todo lo que ha conseguido. Sin embargo, su pasado es algo que le atormenta, ha tenido que aprender a vivir con él y con todas las decisiones, buenas o malas, que tomó cuando era más joven. Muchos tuvieron que morir para lograr la paz y sin embargo él sobrevivió. Para los demás es un héroe, pero en la intimidad él sabe que sólo tuvo suerte, había estado destinado a morir y no lo hizo. A lo largo de la saga hemos visto este sentimiento en el personaje pero su final parecía mucho más optimista. Me ha gustado que rescatasen ese remordimiento en este libro porque demuestra que Harry no es perfecto y que hay demonios a los que no puede vencer completamente, si no con los que tiene que convivir y ésto le hace mucho más humano. Sin embargo, Harry no ha sido el único afectado por el paso del tiempo. Personajes como Draco Malfoy han sufrido un radical, pero muy razonable, cambio en estos años. Hermione, Ron, Ginny...todos han madurado y ya no son los niños que eran. Reencontrarme con estas versiones más mayores de los que, en su día, fueron mis personajes favoritos, me ha conmovido. Han cambiado, sí,  pero todos lo hacemos, y la base de lo que ellos son sigue siendo la misma. 

Pero nuestros viejos amigos no son los únicos que protagonizan esta historia. Nuevos personajes toman el relevo de los antiguos y abren el camino de una nueva generación. Albus Potter y Scorpius Malfoy son los cabecillas de la nueva pandilla y, por Merlín, les adoro. Cuando empecé a leer me quedé con la boca abierta con estos dos, sus personalidades están muy alejadas de las de sus padres, lo que resulta fascinante. Lejos de resultar herederos de los rasgos de la primera generación, los dos protagonistas tienen su propia personalidad de forma que pueden sorprender al lector al mostrar algo distinto a lo que podría esperarse al abrir el libro por primera vez. Creo que ambos tienen mucho potencial y me hubiera gustado tener más de ellos. Quien sabe, tal vez en el futuro. 


Lo que más me ha gustado es el lado emocional de este libro. Como ya he dicho la historia es entretenida y, si se piensa en ella, bastante profunda, pero tal vez a simple vista no parezca tan impresionante y compleja como es la saga original. Sin embargo, lo que para mí ha valido realmente la pena, y que ha conseguido eclipsar el argumento, son los personajes y sus relaciones. Las relaciones en este libro han demostrado ser muy complejas y muy alejadas de la perfección que siempre había imaginado cuando pensaba en la vida familiar de Harry. Tras terminar este libro me he sentido muy satisfecha de ver ese lado, porque hace a los personajes mucho más cercanos y ayuda a ver muchos puntos de vista distintos. Además, en este libro hemos tenido la oportunidad de conocer los pensamientos y sentimientos de personajes en los que en la saga original nunca pudimos profundizar demasiado. 

Lo que menos me ha gustado. No voy a engañarme a mí misma ni a vosotros diciendo que este libro es perfecto y no tiene nada de malo, porque no es verdad. Hay muchas cosas que creo que podrían haber sido mejores o que no me acabaron de convencer demasiado. Sin embargo, creo que gran parte de esos problemas podrían haber pasado mucho más desapercibidos si el libro no estuviese en formato de teatro. No me malinterpretéis, no creo que el genero de teatro sea malo ni mucho menos. He leído un par de libros de ese estilo y me han gustado mucho pero creo que en este caso no era el recurso más adecuado. El mundo de Harry Potter es muy complejo y lleno de detalles que en una obra no se pueden plasmar por completo. Siempre he valorado mucho el lado emocional de los libros, me gusta saber lo que los personajes sienten y que se me describa la forma en la que reaccionan con las cosas que pasan. El teatro muestra eso a través de sus actores, pero cuando leemos el libreto no podemos saber lo que sienten a menos que nos lo imaginemos. De haber tenido oportunidad me habría encantado ver la obra porque sólo viéndola se pueden disfrutar de todos sus matices. Por otro lado, creo que si este libro hubiese sido novelado habrían podido explicar con mucha más profundidad las cosas, sobre todo aquellas que menos gustaron a los fans (como el origen del antagonista principal), dándole más fuerza y haciéndolas más lógicas. 

En resumen, he adorado cada detalle de "Harry Potter y el legado maldito", la historia, los personajes, los sentimientos... leerlo una vez no fue suficiente, en cuanto lo terminé necesité empezarlo de nuevo. Respecto a recomendarlo... no lo sé. A mí me ha encantado pero no soy una persona muy exigente, por lo que no es raro que me conquistase. Creo que cada uno de vosotros debería valorar por sí mismo si realmente quiere saber que sucedió a continuación, porque algunos lectores se han sentido muy decepcionados. Si le dais una oportunidad tened en cuenta tanto lo bueno como lo malo, y os animo a disfrutar de ella con las mismas ganas que cuando Harry Potter os conquistó por primera vez. 


"Mi padre creía que me protegía. Casi siempre. Llega un momento en que tienes que elegir la clase de hombre que quieres ser. Y creo que, cuando llega ese momento, necesitas tener cerca a un padre o a un amigo. Y si para entonces has aprendido a odiar a tu padre y no tienes amigos...estás solo. Y estar solo...es muy duro. Yo estaba solo. Y estar solo me condujo a un sitio muy oscuro. Donde pasé mucho tiempo. Tom Ryddle también fue un niño solitario. Puede que tú no lo entiendas, Harry, pero yo sí"

2 comentarios:

  1. Creo que terminaré leyéndolo en algún momento, pero con las mismas pocas expectativas que tú, un poco por curiosidad. Me ha gustado el planteamiento que comentas, centrado en las relaciones entre los personajes, y que sus personalidades no sean las esperadas y tópicas que uno podría imaginar. :)

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    1. Caminante!! Te recomiendo mucho hacer eso, ir sin expectativas es la mejor forma de disfrutar de un libro. Lo cierto es que me acordé de ti mientras leía, creo que hay una escena que te va a gustar mucho, o al menos la persona que aparece en ella ;) Los hijos me gustaron mucho porque, la verdad, tenía una idea muy distinta de cómo deberían ser (teniendo en cuenta quienes son sus padres) pero me ha encantado que no sean lo que uno se espera. Albus y Scorpius me encantan.

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