domingo, 23 de octubre de 2016

Película: "Un monstruo viene a verme" (2016)


"Connor O´Malley es un chico de 13 años que, debido al acoso escolar que que sufre en el colegio, además de la grave enfermedad que padece su madre, ha desarrollado un mundo de fantasía en torno a hadas, duendes y demás criaturas maravillosas, que le permite escapar de su rutina y superar sus miedos. A través de la ventana de su habitación, el protagonista puede divisar un árbol que se ha mantenido en pie desde hace miles de años. Unos minutos después de la medianoche, Connor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el duro e inacabable tratamiento. No, este monstruo es algo diferente, y quiere lo más peligroso de todo: la verdad. ¿Podrá este increíble árbol que ha cobrado vida en su imaginación ayudarle a superar sus problemas?"





Todo comenzó cuando un pequeño niño de cinco años salió del cine emocionado por haber visto  la película "Superman". Durante los días siguientes no pudo dejar de dibujar una y otra vez al famoso superhéroe en las esquinas de sus libros, creando la ilusión de que éste se movía cuando las páginas pasaban. Era un niño que se divertía con sus mundos de fantasía y sus trozos de papel, sin saber que, con ello, estaba dando los primeros pasos para convertirse en el respetable director de cine que hoy es. Con sólo tres películas a sus espaldas, Juan Antonio Bayona se ha ganado que todo el mundo conozca su nombre. Tres películas que componen una trilogía sobre el amor entre una madre y su hijo, y sobre el poder que tiene la muerte sobre nosotros: "El orfanato", "Lo imposible" y "Un monstruo viene a verme". Esta última, basada en el libro de Patrick Ness, es la que hoy quiero recomendaros ya que se ha convertido, sólo viéndola una vez, en una de mis películas favoritas. 



La madre de Connor O'Malley está muy enferma, tanto que hay días en los que ni siquiera puede levantarse de la cama. Entonces Connor tiene que hacerlo todo él solo; poner la lavadora, hacer la comida, estar en silencio.... esos días tiene que comportarse como un adulto y sacar fuerzas que ni siquiera tendría que haber descubierto que tenía. Sólo que, últimamente, todos son esos días. Ningún niño tendría que verse obligado a crecer tan pronto, ni tener tanto miedo al futuro como le ocurre a Connor, pero algunos han de pasar por ello y eso puede ser tan destructivo como la propia enfermedad. Una noche, Connor recibe una extraña visita que promete cambiar todo su mundo. Un gigantesco monstruo hecho de ramas y hojas, que camina con la seguridad propia de aquellos que saben demasiado de la vida y de las personas. Un monstruo que amenaza a Connor con obligarle a enfrentarse a sus propias pesadillas y que promete sacar a la luz todo aquello que el niño oculta en su interior. El trato es tres historias a cambio de una. Tres historias suyas y una de Connor, después se marchará y no volverá. Parece sencillo, absurdo incluso. Pero como el propio monstruo afirma  "las historias son criaturas salvajes. Cuando las sueltas, ¿quien sabe los desastres que pueden causar". 

El plan era acompañar a una amiga que se había leído el libro y disfrutar de la nueva película de Bayona. Mis expectativas no iban más allá de 108 minutos de cine y palomitas, pero las cosas no salieron como yo pensaba. Antes de darme cuenta, estaba totalmente absorbida por la historia de Connor. En menos tiempo aún necesité pedirle a otra amiga que me diese un pañuelo porque no podía contener las lágrimas. No me gusta llorar con las películas, y mucho menos en público, pero esta vez me vi superada por lo que estaba viendo. No sólo se trata de una historia conmovedora y unas actuaciones magistrales, se trata de un sentimiento que va calando poco a poco en el espectador y que termina imponiéndose en la sala del cine. Tengo que confesar que, en mi caso, había más motivos detrás de mis lágrimas, no sólo la película, pero lo que esta cinta es capaz de provocar por sí misma es digno de admiración. Muy pocas personas que estaban en esa sala salieron sin un pañuelo en la mano. 



No sabría ni por donde empezar a recomendar esta película. La historia, como he dicho, está basada en un libro con el mismo nombre y escrito por Patrick Ness, basándose en la idea de la escritora Siobhan Down, quien desgraciadamente murió antes de poder completarla. Esta semana me compré el libro y no perdí tiempo en leerlo y volver a conmoverme. La película es una adaptación prácticamente idéntica al libro, por lo que quien se vea sólo la versión cinematográfica no se está perdiendo nada aparte de un par de personajes a mayores. Dado que me he leído el libro, podría sorprender que esté reseñando la película, pero he tomado esta decisión porque creo que hay algo en la película que no puedo ignorar: sus actores. Felicity JonesSigourney Weaver y el joven  Lewis MacDougall, son sólo algunos ejemplos del impecable reparto que dan vida a esta historia. Quiero destacar por encima de todos los demás a Lewis MacDougall, el actor que interpreta el personaje de Connor y que, con la única experiencia profesional de otra película anterior, consiguió ponerme los pelos de punta. No soy una experta en cine, y no pretendo serlo, pero la interpretación de este chico me dejó helada en mi asiento, la forma en la que consiguió transmitir las emociones de su personaje, la impotencia, el dolor... simplemente asombroso para mí. 

"Un monstruo viene a verme" es, en mi inexperta opinión, el precioso resultado de la combinación de una buena historia, sentimientos, director, escritor, equipo técnico y  potentes actores que han dado vida a este proyecto. Ha sido muy fácil sumergirse en la historia y ni siquiera fui consciente de cómo pasaba el tiempo escena tras escena. La forma en la que se rodó, junto a la banda sonora y las actuaciones consiguen tocar la fibra sensible mientras presenciamos una historia muy triste, pero a la vez muy bonita, sobre el amor de la familia y las distintas formas en las que se manifiesta el dolor. En ningún momento he sentido que se hiciese pesada o que sobrasen minutos de película, todo lo contrario, cada escena me ha parecido vital para poder llegar al desenlace. Por otro lado, Connor es un personaje muy complejo que me ha encantado conocer. Ojalá no hubiera tenido que despedirme de él en una sola historia, pero lo que tenía que contar ya está dicho y es más que suficiente para  mí. Voy a guardar un buen recuerdo de este protagonista. 

Lo que más me ha gustado ha sido el sentimiento que la película es capaz de transmitir y el mensaje final que se nos queda tras verla. Connor es un niño que está pasando por algo muy difícil y no puede hacerlo solo, por eso viene el monstruo. Tal vez para algunas personas resulte desconcertante escuchar las historias que el monstruo tiene que contar, puede que en un principio no tengan ningún sentido y sean absurdas, pero cada una de esas historias tiene una razón de ser. Cuando llegamos al final, cuando escuchamos y presenciamos la cuarta historia, aprendemos la misma lección que Connor necesita entender. La dirección de la película es predecible, ya sabemos a donde nos dirigimos, pero eso no era algo que el director o el escritor pretendiesen evitar. Lo importante aquí no es si la madre vive o muere, ni el secreto que Connor oculta, lo importante es si el niño va a afrontarlo y cómo va a hacerlo. Enfadarse no es malo, sentirse triste no es malo, desear cosas que no queremos no nos convierte en monstruos y, a veces, tenemos que hacerlo todo añicos. Ese mensaje que la película nos muestra en cada escena, que se nos queda cuando empiezan los créditos, es lo mejor de toda la historia. 




Lo que menos me ha gustado es que la presencia de un monstruo pueda eclipsar lo que de verdad está ocurriendo ante nuestros ojos. No me malinterpretéis, para mí ese personaje es fundamental para poder llegar a donde el escritor pretende llevarnos, no se puede prescindir de él. Sin embargo, tras leer varias opiniones en los últimos días, me da miedo que muchos estén dispuestos a juzgar esta película sólo basándose en eso. Algunas personas fueron al cine creyendo que verían una película de miedo, y en su lugar se encuentran con un drama cargado de sentimientos y frases bonitas, para algunos fue una buena sorpresa y para otros no. Si aún no habéis ido a verla tened muy en cuenta lo que os vais a encontrar, porque éste no es la clase de monstruos a los que podemos estar acostumbrados. Por otro lado, otras personas consideran que se trata de una película lenta y aburrida. Bien, para algunos puede serlo, no lo niego, depende de los gustos de cada uno, en mi caso me conmovió muchísimo y me ha parecido fascinante, no me importan las películas lentas siempre y cuando estén bien contadas. Por último, otra crítica que he leído es que está sobrevalorada. Hoy día, cualquier cosa que llame un poco la atención en seguida sale en todos los medios una y otra vez, lo que lleva a establecer expectativas muy altas o a aburrirse antes incluso de darle una oportunidad. Siempre recomiendo ver y leer las cosas con las mínimas expectativas posibles. Una vez más lo vuelvo a recomendar, porque creo que esta película vale mucho la pena y sería triste que toda la publicidad que se le está dando agríe la experiencia. 

En resumen, me gustaría contar muchísimas más cosas sobre esta película pero si lo hiciera no os quedaría nada por descubrir de ella. Mi recomendación es darle una oportunidad, al libro o a la adaptación, eso no importa, pero si os llama la atención no lo dudéis. Eso sí, si vais a hacerlo llevad una caja entera de pañuelo, yo la necesité. 



"- O dices la verdad o no saldrás nunca de esta pesadilla. Te quedarás aquí atrapado tú sólo el resto de tu vida.
- Por favor, deja que me marche. ¡Ayúdame!
- ¡Di la verdad!. Di la verdad o quédate aquí para siempre. 
-¿Qué verdad? ¡No sé a que te refieres!
- Sí que lo sabes"

2 comentarios:

  1. Me gustó la película, pero hubo un no sé qué que no me convenció. Tal vez, la fórmula tan poco original que usó para hacerme llorar. O tal vez, que me encantó el primer cuento (creo que fue mi parte favorita), pero el resto dejaron bastante que desear. Decidí ver la película sin leer el libro, y dado que tengo la sensación de que son bien parecidos, no creo que lo lea ya. De todas forma, el balance final de la película, aunque no me entusiasmase, es positivo.
    Un beso!

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    1. Supongo que en mi opinión también influye que he visto muy pocas películas de llorar, suelo evitarlas, así que para mí todo fue nuevo al verla. Pero entiendo que para muchas personas no está contando nada realmente nuevo dentro de este tipo de historias. En mi caso, mi historia favorita es la tercera, la del hombre invisible. Sin embargo, la segunda me dejó muy indiferente, creo que no la he acabado de entender.

      Con respecto al libro, como ya dije es idéntico a la película. Yo lo leí porque tenía algunas dudas y quería saber si el libro las resolvía, pero no, todo es prácticamente igual y no cuenta nada especialmente importante que la película no dijese, así que puedes estar tranquila.

      Un beso, Caminante!

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