domingo, 29 de enero de 2017

Serie: Una Serie de Catastróficas Desdichas


"Una serie de catastróficas desdichas relata la trágica historia de los huérfanos Baudelaire —Violet, Klaus y Sunny—, cuyo malvado tutor, el conde Olaf, no se detendrá ante nada para adueñarse de su herencia. Los hermanos tienen que adelantarse siempre a Olaf, desbaratando todos sus planes y argucias, para descubrir pistas sobre la misteriosa muerte de sus padres"










Por favor, no leáis esta reseña. No hay nada bueno en ella y leerla os podría llevar a querer ser testigos de las desgracias y dolor de tres niños inocentes cuyas tragedias han sido convertidas en entretenimiento para el público. Sed decentes y olvidad que he escrito ésto. Escoged otra serie, una más feliz, y disfrutadla como si "Una serie de catastróficas desdichas" nunca se hubiese cruzado en vuestro camino. Estáis a tiempo de fingir que los hermanos Baudelaire tuvieron una vida feliz, llena de acontecimientos asombrosos y unos padres muy cariñosos. Estáis a tiempo de fingir que sus tristes vidas nunca tuvieron lugar y que el Conde Olaf no fue más que un actor de mala muerte que ellos nunca tuvieron la desgracia de conocer....por favor, quedaros con esa imagen y dejad de leer aquí...



Lemony Snicket lleva parte de su vida investigando que fue lo que sucedió aquella mañana en la que los hermanos Baudelaire se quedaron huérfanos por culpa de un incendio aparentemente accidental. Ha hecho preguntas, cubierto lagunas y unido puntos que le han permitido reconstruir la historia de los tres niños y de todo lo que les sucedió después. No es una historia feliz, el propio Lemony nos lo advierte en más de una ocasión. Las desgracias de Violet, Klaus y Sunny son un motivo de tristeza para él, quien se ve como un narrador impotente ante lo que en su día no pudo evitar. Tras el incendio, los niños fueron enviados a vivir con su pariente más cercano, un extravagante actor que se hace llamar Conde Olaf y cuyas intenciones están muy lejos de ser honestas. Lo único que le preocupa es hacerse con la fortuna de los niños y no se detendrá ante nada, por malo que sea, con tal de conseguirlo. Violet, Klaus y Sunny se verán obligados a enfrentarse a él una y otra vez, protegiéndose de sus ataques y huyendo cada vez que se acerca demasiado a ellos. Sin embargo, el Conde Olaf no es el único problema al que los hermanos deberán hacer frente tras el desastroso incendio. Sus padres les habían ocultado muchos secretos mientras vivían y, a medida que éstos van saliendo a la luz, los Baudelaire tendrán que descubrir quienes eran realmente y cual fue su papel en los acontecimientos que desencadenaron su propia cadena de desgracias.

Me ha sucedido algo muy extraño con esta serie. Cuando era pequeña vi la película que se hizo de algunos de los libros de la saga y leí los pocos tomos que habían sido publicados en España por aquel entonces. Conocía la historia lo bastante como para recordar que tenía un sentido del humor particular y que no se parecía a nada que hubiese visto o leído antes. Cuando Netflix tomó la decisión de rescatar los trece libros y adaptarlos en una serie de televisión de tres temporadas, sentí mucha curiosidad y me propuse verla en cuanto fuese estrenada. Han pasado muchos años desde que conocí "Una serie de catastróficas desdichas" y sólo recordaba lo fundamental, por eso cuando vi el primer capítulo no pude quedarme más sorprendida ante lo que estaba pasando ante mis ojos. Tardé ocho capítulos en decidir si la serie me estaba gustando o no y aún ahora me resulta sorprendente que fuese necesario que la viese hasta el final para poder descubrirlo. 



Ya desde el primer episodio queda claro que nos encontramos con una serie muy fuera de lo corriente. La  ambientación, los diálogos y las reacciones de los personajes llegan a rozar lo ridículo en muchas ocasiones y más de una vez llegué a preguntarme por qué estaba viendo una serie tan absurda. Sin embargo, no fui capaz de parar ninguno de los capítulos por mucho que a veces me lo planteaba. La historia sabe como reírse de sí misma y captar la atención del espectador con una trama llena de enigmas y secretos que hacen imposible no poner el siguiente episodio. La curiosidad de saber lo que iba a ocurrir con los hermanos superó una y otra vez mis recelos y terminó conquistándome en el último capítulo, donde me di cuenta que por muy rara que pudiese parecer, esta serie tiene una historia muy buena y potente que contar. 

Como he dicho, tardé ocho episodios en decidir que, efectivamente, la serie me estaba gustando, pero independientemente de eso tengo que admitir que es muy entretenida y que continuamente están sucediendo cosas nuevas, por lo que es muy difícil aburrirse con ella. El ritmo de narración es rápido, a veces incluso demasiado ya que cada libro es adaptado en dos episodios y por tanto no se le dedica mucho tiempo a los nuevos personajes o tramas. De todas formas, según los comentarios que he leído, se trata de una adaptación muy fiel a la saga (de los libros que yo leí sólo recuerdo el argumento) por lo que ese ritmo que a mí se me hizo rápido no es culpa de la serie, si no de la propia historia e imagino que a medida que vaya avanzando se lo tomará con más calma y nos explicará todo con mayor profundidad. 

Lo que más me ha gustado ha sido el personaje del narrador, Lemony Snicket. Me he dado cuenta de que muchos espectadores de la serie odiaban a este personaje porque interrumpía la trama para dar explicaciones innecesarias o, aún peor, hacer spoilers de lo que iba a ocurrir a continuación. Sin embargo, a mí me ha encantado desde su primera aparición. La melancolía de este personaje llamó en seguida mi atención y algunos de sus comentarios me parecía tan tristes y bonitos a la vez que siempre estaba deseando que volviese a aparecer. Por el momento su papel no va más allá que el de contarnos la historia de los hermanos Baudelaire, pero a través de los comentarios de otros personajes y de algunas pistas que se dejan caer a lo largo de la temporada, es sencillo darse cuenta de que su protagonismo va a ir creciendo cada vez más en las próximas temporadas. Estoy deseando poder verlo. 





Lo que menos me ha gustado. Podría decir que un problema de la serie es lo ridícula que a veces puede ser, sin embargo ese es uno de los encantos de la historia y quitárselo sería quitarle su propia esencia. Por tanto, lo que menos me ha gustado no ha sido ese tono absurdo con el que disfraza la seriedad de la trama, sino que es el hecho de que no es una serie que pueda recomendar a cualquiera. Me gustaría poder deciros que dejar pasar este nuevo producto de Netflix es un gran error, pero lo cierto es que creo que esta serie no está hecha para todo el mundo. A mí me conquistó su misterio y todas sus preguntas sin resolver, pero soy consciente de que sin eso no habría conseguido pasar ni del primer episodio. Depende de los gustos de cada uno decidir si merece o no darle una oportunidad.


En resumen; rara, ridícula, extravagante, enigmática, ambiciosa, divertida... cualquiera de estos adjetivos es adecuado para describir "Una serie de catastróficas desdichas" y ninguno estaría del todo equivocado. Sin duda es una de las series más extrañas que he visto, pero me he quedado completamente prendada de ella y estoy deseando que estrenen su segunda temporada cuanto antes. Como sé que mis plegarias no serán escuchadas y falta al menos un año para la llegada de los nuevos episodios, he buscado los libros y he decidido retomarlos ahí donde los dejé cuando era pequeña. Eso debería ser suficiente para llenar el vacío que la serie dejó hasta la próxima temporada. 




"Si os gustan las historias con final feliz os habéis equivocado de sitio. Ésta no sólo no lo tiene sino que tampoco tiene un buen principio y lo del medio no es mucho mejor. Me llamo Lemony Snicket y es mi obligación arrojar algo de luz sobre la historia de los niños Baudelaire que tuvo lugar hace muchos años. Sin embargo, los espectadores no tenéis ningún tipo de obligación, por lo que os recomiendo que dejéis de ver ésto y os centréis en algo mucho más agradable... Esta historia es terrible, catastrófica y calamitosa. Sinónimo también de terrible y melancólica. El motivo es que la vida de los Baudelaire no fue un camino de rosas"

4 comentarios:

  1. No he leído los libros pero sí vi un trozo de película hace tiempo y me llamó mucho la atención, así que averiguaré como acceder a la serie y tarde o temprano la veré!

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    1. Si la película te llamó la atención y el trailer de la serie te atrae, entonces te gustará. El trailer ya deja claro desde el principio como va a ser el estilo de la serie y el sentido del humor tan propio que tiene, así que si te gusta no dudes en ver el primer capítulo. ¡Ya me contarás! ¡Un beso!

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  2. ¡Hola! De pequeña me leí el libro y la verdad que me encantó así que mi fangirl interior ha gritado de alegría al ver que netflix estrenaba esta serie, he leído muy por encima tu reseña porque me gustaría un poco descubrirla por mi misma. Rídicula es un buen adjetivo para describir esta historia, y es que a veces nos olvidamos que realmente está enfocada para niños. (SPOILER: Dios, que tonto el ¿banquero? ¿ese hombre no tiene ojos? jajajaja siempre me cayó muy mal, si no fuera por él, los niños se habrían ahorrado más de un disgusto. En fin)
    Besos!

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    1. Y aún a pesar de estar orientada a un público infantil es una historia que podemos disfrutar personas de todas las edades, ya que tiene un montón de referencias y chistes que están dirigidos a un público más adulto, así que en ese sentido es perfecta. El banquero...señor como odio a ese personaje, no es que la mayoría tengan más de dos dedos de frente pero es que él es el colmo. Menudo hombre más inútil, espero que no vuelva a salir porque me pone demasiado nerviosa y lo único que hace es meter la pata una y otra vez.

      ¡Espero que te guste la serie! ¡Un beso!

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