domingo, 5 de marzo de 2017

"El lector de cadáveres" (Antonio Garrido)

"En la antigua China, sólo los jueces más sagaces alcanzaban el codiciado título de «lectores de cadáveres», una élite de forenses que, aun a riesgo de su propia vida, tenían el mandato de que ningún crimen, por irresoluble que pareciera, quedara impune. Cí Song fue el primero de ellos. Inspirada en un personaje real, El lector de cadáveres narra la extraordinaria historia de un joven de origen humilde cuya pasión y determinación le condujeron desde su cargo como enterrador en los Campos de la Muerte de Lin´an a aventajado discípulo en la prestigiosa Academia Ming. Allí, envidiado por sus pioneros métodos y perseguido por la justicia, despertará la curiosidad del mismísimo emperador, quien le convocará para rastrear los atroces crímenes que, uno tras otro, amenazan con aniquilar a la corte imperial"








Antonio Garrido estaba buscando el argumento de su nueva novela cuando, de pronto, se encontró con Sòng Cí. Había llenado folios y folios de ideas desechadas que no estaban a la altura de lo que él quería para sus lectores, y los meses pasaban sin que surgiese ese argumento cautivador que él sabía que estaba esperándole. Al menos así fue hasta que su amigo, el doctor Devaraj Mandal, le envió un dossier con los resúmenes de las ponencias del Indian Congress of Forensic Medicine and Toxicology del 2007, evento al que no pudo asistir por falta de tiempo. Entre esos resúmenes descubrió la historia del que es considerado el primer forense de la historia, el juez chino Sòng Cí. Entonces lo supo. Había encontrado la historia y, sobre todo, había encontrado al personaje.



Sòng Cí es un joven de apenas 20 años que ha tenido que abandonar su vida y estudios de medicina y leyes en la ciudad debido a la costumbre de guardar tres años de luto tras las muerte de su abuelo paterno. Contando los días que le faltan para poder retomar la vida que tanto echa de menos, el joven vive y trabaja en la casa de campo de su hermano mayor, quien le maltrata tanto física como verbalmente, junto con sus padres y su hermana pequeña, Tercera. Cuando un evento inesperado y una tragedia azotan su vida, Cí se verá obligado a dejarlo todo atrás y esconderse en la ciudad que una vez le había prometido un futuro mejor. Allí, sumido en la pobreza y sin muchas esperanzas de salir adelante, pero desesperado por mantener a su  hermana con vida, utilizará sus amplios conocimientos de medicina para ganarse el apodo de "el lector de cadáveres", a la vez que intenta mantenerse entre las sombras para que nadie descubra su verdadera identidad. Sin embargo, algo está sucediendo entre los muros del palacio, algo que ni siquiera los mejores jueces de la época son capaces de aclarar ni comprender. Una serie de terribles crímenes que sólo pueden ser obra de un brutal asesino sin ningún tipo de compasión o respeto por la vida humana. Sólo las habilidades de Cí pueden ver más allá de lo que los cuerpos cuentan a los demás observadores, pero aceptar ese trabajo podría suponer exponerse a sí mismo. Obligado por el emperador, el joven deberá dar caza al asesino antes de que sus propios secretos salgan a la luz y le conviertan en la presa de alguien tan peligroso como aquel al que busca. 

¿Qué puedo decir de este libro? Lo descubrí por casualidad en una librería y me decidí a comprarlo por la curiosidad que me despertaba el país y la época en la que está ambientado. Ahora, apenas unos días después de haberlo terminado me declaro completamente enamorada de él. "El lector de cadáveres" es un libro de narrativa histórica que reinventa la vida de un hombre real que consiguió cambiar por completo el sistema de investigación criminal de su época y que sigue siendo un referente en la historia de la ciencia forense. 

A pesar de la importancia de la figura de Sòng Cí, los datos sobre su vida que han llegado hasta nuestros días son muy escasos, por lo que Antonio Garrido ha tenido que echar mano de lo poco que pudo descubrir para crear esta absorbente historia de investigaciones y crímenes que atrapa al lector desde la primera hasta la última página. Si bien es cierto que la trama del libro no es real, muchos de los personajes que aparecen en él, al igual que los conocimientos que se le atribuyen al protagonista, sí que lo son. Ésto, unido al minucioso trabajo de investigación que el escritor llevó a cabo sobre la sociedad y costumbres de la China medieval, convierten la novela en una gran fuente de información de la que se pueden aprender muchísimas cosas sobre esa hermosa cultura oriental. 

A nivel narrativo "El lector de cadáveres" es absorbente. Desde el principio nos vemos envueltos en varios misterios que capturan poco a poco nuestra atención y nos van introduciendo en la trama hasta que ya no podemos escapar de ella. Además, el personaje de Sòng Cí atrae al lector con su inteligencia y su capacidad de ver y conectar detalles que pasan desapercibidos a simple vista, pero también por su incapacidad de experimentar dolor físico, lo que le convierte en un protagonista atípico que da mucho juego en determinadas situaciones. 


Lo que más me ha gustado de este libro ha sido que Sòng Cí, debido a todo lo que sufre, no le resulta fácil relacionarse con los demás, y la mayor parte de las veces prefiere mantenerse al margen y no tener muchas relaciones. A veces es como si ni siquiera las necesitase. Sin embargo, los pocos personajes que superan esa barrera, consiguen de Sòng Cí una lealtad y cariño que me han cautivado por su sinceridad. Claros ejemplos son su hermana Tercera y su maestro Ming, quien le abre las puertas de su academia y le protege tanto como el protagonista le consiente.  Cí no es personaje que se permita encariñarse con los demás, pero cuando ocurre es capaz de hacer cualquier cosa por ellos, sin importarle los "pecados" que éstos puedan tener, y eso es muy bonito. 

Lo que menos me ha gustado. A pesar de que el libro tiene un ritmo muy bueno que pocas veces decae y que va encadenando un misterio tras otro, el principio resultó demasiado precipitado para mi gusto. En los primeros capítulos no dejan de pasar cosas que la mayor parte de las veces no tienen explicación hasta mucho más tarde. Se nota que el escritor quiere capturar la atención del lector para que este no deje la lectura antes de que comience la historia que realmente quiere contar, pero en mi caso se me hizo demasiado rápido y confuso. Por suerte esta velocidad sólo se corresponde al principio, por lo que al poco tiempo ya adquiere un ritmo más adecuado y se toma más tiempo para explicar y narrar las cosas. 

En resumen, esta novela me ha conquistado y no puedo hacer otra cosa que recomendarla porque realmente vale la pena. Es un libro sencillo de leer, con una buena trama y un protagonista que realmente existió pero que la historia casi ha olvidado. Como amante del pasado que soy, conocer a Sòng Cí ha sido una experiencia maravillosa y me hubiese gustado que se supiesen más cosas sobre él, porque tras leer este libro me he quedado con un regusto amargo al darme cuenta de que nunca podré saber más sobre quien era él realmente. 





"- Éste es mi sueño.
-¿Sólo por eso? Hubo un hombre que soñó con volar por los cielos, pero tras arrojarse desde un precipicio sólo consiguió estrellar sus huesos contra las rocas...
- Cuando deseamos algo que hemos visto, tan sólo debemos alargar el brazo. Cuando lo que deseamos es un sueño, tenemos que alargar el corazón.
-¿Estás seguro? A veces los sueños conducen al fracaso...
- Tal vez. Pero si nuestros antepasados no hubieran soñado con un mundo mejor para nosotros, aún vestiríamos con harapos. Mi padre me dijo una vez- le tembló la voz al pronunciarlo- que si me empeñaba en edificar un palacio en el aire, no perdería el tiempo. Que seguramente era allí donde debería estar. Tan sólo debería esforzarme lo suficiente para construir los cimientos que lo sostuvieran"

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